
La cultura mendocina atraviesa un profundo momento de tristeza tras conocerse el fallecimiento de Carlos Alberto “Pocho” Sosa, reconocido cantor y referente fundamental de la música cuyana. Tenía 82 años y dejó una huella imborrable en la historia artística de la provincia.
La noticia fue confirmada por la vicegobernadora Hebe Casado, quien destacó el legado del artista y su permanente compromiso con la difusión de la cultura mendocina a lo largo de más de cinco décadas de trayectoria.
Pocho Sosa fue mucho más que un cantante. Su voz se convirtió en un símbolo de Mendoza y de la música cuyana, llevando las tonadas, cuecas y tradiciones de la región a escenarios de todo el país. Entre sus obras más emblemáticas sobresale Otoño en Mendoza, una canción que trascendió fronteras y alcanzó gran popularidad gracias a la interpretación de Mercedes Sosa.
A lo largo de su extensa carrera, participó en importantes festivales y escenarios nacionales, entre ellos el Festival Nacional de la Tonada, el Festival Nacional de Folclore de Cosquín y el Teatro Ópera de Buenos Aires. Su talento también lo llevó a compartir proyectos y presentaciones con destacados artistas de la música argentina como Antonio Tormo, Roberto Goyeneche, Víctor Heredia, Teresa Parodi, Antonio Tarragó Ros, Luis Salinas, Franco Luciani y Los Chalchaleros, entre otros.
Desde muy joven estuvo vinculado al movimiento del Nuevo Cancionero, surgido en Mendoza y considerado uno de los fenómenos culturales más importantes de la música popular argentina. También integró reconocidas agrupaciones vocales como Los Picunches, Los Huarpeños y el Cuarteto Vocal Huanta, consolidando una sólida formación artística.
Con una trayectoria marcada por la pasión, la identidad y el amor por la música de raíz cuyana, Pocho Sosa se convirtió en un verdadero embajador cultural de Mendoza.


