Las proyecciones para la temporada 2026-2027 generan preocupación entre los productores del Valle de Uco. Ante la posibilidad de un episodio de El Niño de fuerte intensidad, el sector comenzó a reforzar medidas de prevención para reducir el impacto sobre los cultivos.
La posibilidad de que durante la temporada 2026-2027 se desarrolle un episodio de El Niño de fuerte intensidad mantiene en alerta al sector productivo del Valle de Uco, donde los productores ya comenzaron a tomar medidas para anticiparse a posibles complicaciones climáticas.
El fenómeno puede modificar las condiciones habituales del tiempo y aumentar la probabilidad de situaciones meteorológicas adversas, generando nuevos riesgos para una actividad agrícola que depende fuertemente de las condiciones climáticas.
Frente a este escenario, productores de la región siguen con atención las proyecciones para los próximos meses y trabajan en distintas estrategias destinadas a proteger los cultivos y reducir posibles pérdidas.
Prevención en las fincas
El presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco, Mario Leiva, explicó que el sector comenzó a analizar diferentes alternativas para afrontar una temporada que podría presentar condiciones climáticas más complejas de lo habitual.
La principal preocupación está puesta en el impacto que los fenómenos meteorológicos intensos puedan generar sobre las plantaciones. Por eso, los productores buscan fortalecer las herramientas disponibles para proteger sus cultivos y mejorar la capacidad de respuesta ante eventuales contingencias.
Además de las medidas preventivas, el seguimiento permanente de los pronósticos será clave durante los próximos meses para poder anticipar situaciones de riesgo y tomar decisiones en cada establecimiento.
Un fenómeno que mantiene en alerta al sector
El posible desarrollo de un El Niño fuerte no significa que todos los eventos climáticos puedan anticiparse con precisión, pero sí plantea un escenario que obliga al sector agrícola a mantenerse preparado.
En el Valle de Uco, donde la producción vitivinícola, frutícola y hortícola tiene un peso importante en la economía regional, las condiciones meteorológicas pueden convertirse en un factor determinante para la campaña.
Por eso, la recomendación para los productores es mantener el monitoreo de las condiciones climáticas y reforzar, dentro de las posibilidades de cada finca, las herramientas de prevención.
El objetivo es claro: llegar preparados a una temporada que podría estar marcada por una mayor variabilidad climática y reducir al máximo el impacto sobre la producción regional.
Fuente: Sitio Andino.













