
Mendoza vive una transformación demográfica que ya comienza a reflejarse en distintos ámbitos de la sociedad. Mientras los nacimientos registran una marcada caída, la cantidad de adultos mayores continúa en aumento, configurando una nueva realidad poblacional para la provincia.
Según los datos relevados en los últimos años, la cantidad de nacimientos disminuyó de manera significativa. Mientras hace una década se registraban cerca de 33.000 nacimientos anuales, en 2025 la cifra descendió a 15.422 bebés, lo que representa una reducción superior al 50%.
Paralelamente, la población mayor de 65 años sigue creciendo. Actualmente, este grupo representa el 12,3% de los habitantes de Mendoza, un porcentaje considerablemente superior al registrado a comienzos de siglo. En contrapartida, la cantidad de niños y adolescentes menores de 14 años viene disminuyendo de forma sostenida.
Especialistas atribuyen este fenómeno a diversos factores sociales y culturales, entre ellos la postergación de la maternidad y la paternidad, el acceso a métodos anticonceptivos, la inserción laboral de las mujeres y la decisión de muchas familias de tener menos hijos. La tasa de fecundidad provincial se ubicó en 1,34 hijos por mujer, por debajo del nivel considerado necesario para el reemplazo generacional.
El aumento de la expectativa de vida también explica parte de este cambio. Los avances en salud y las mejoras en las condiciones de vida permiten que más personas alcancen edades avanzadas y mantengan una mejor calidad de vida durante más tiempo.
Esta nueva composición poblacional genera desafíos en distintos sectores. En educación, la reducción de nacimientos impacta en la matrícula de jardines y escuelas. En salud, aumenta la necesidad de servicios especializados para personas mayores y de sistemas de cuidados de largo plazo. También surgen interrogantes sobre el futuro del sistema previsional y la necesidad de fortalecer el empleo formal para garantizar su sostenibilidad.
Además, expertos señalan que las ciudades deberán adaptarse a esta realidad, incorporando infraestructura, transporte y espacios públicos más accesibles para una población cada vez más longeva.


