
A pocas horas del inicio del fin de semana largo, el sector turístico de Mendoza atraviesa un escenario marcado por la cautela.
Hoteleros y gastronómicos reconocen que las reservas se encuentran por debajo de los niveles habituales para esta época del año y esperan que las decisiones de último momento permitan mejorar la ocupación.
Según referentes de la actividad, los niveles actuales rondan el 50% en algunos establecimientos pequeños, mientras que hoteles de mayor capacidad presentan porcentajes incluso más bajos. La situación se repite en distintos puntos de la provincia y genera inquietud en uno de los períodos que tradicionalmente servía para impulsar la actividad durante la temporada baja.
Desde el sector explican que el comportamiento de los turistas cambió en los últimos meses y que cada vez son más frecuentes las reservas realizadas sobre la fecha del viaje, por lo que mantienen expectativas de una recuperación durante los próximos días.
Entre los factores que podrían estar influyendo en la menor demanda aparecen el inicio del Mundial 2026 y la cercanía de las vacaciones de invierno, dos situaciones que llevan a muchas familias a postergar viajes y gastos recreativos.
Además, este feriado largo solo se extiende en Argentina, lo que limita la llegada de visitantes internacionales y reduce el movimiento habitual que suele registrarse en otros fines de semana turísticos.
La realidad mendocina no es aislada. Destinos tradicionales como Mar del Plata, Tandil y varias localidades de Córdoba también reportan niveles de reservas inferiores a los esperados, reflejando una tendencia que se observa en distintos puntos del país.

