Las delegadas de la Semana Estudiantil de la Escuela Normal Superior General Toribio de Luzuriaga impulsan distintos proyectos sociocomunitarios que buscan trascender la celebración. Entre ellos, una obra de teatro sobre bullying y grooming destinada a escuelas primarias y merenderos, y una Brigada Ambiental que trabajará durante la Semana Estudiantil para cuidar los espacios públicos utilizados por los estudiantes.
La Semana Estudiantil no solo se prepara con actividades recreativas y encuentros entre jóvenes. En la Escuela N.º 9-004 Normal Superior General Toribio de Luzuriaga de Tunuyán, los estudiantes decidieron darle un sentido comunitario a la celebración mediante distintos proyectos que buscan generar conciencia y dejar una huella más allá de las propias aulas.
Entre las iniciativas que se pusieron en marcha se encuentra “Cambia la mirada, cambia la historia”, un proyecto sociocomunitario que lleva una propuesta teatral a escuelas primarias, merenderos y otros espacios donde concurren niños y niñas.
La obra aborda problemáticas como el bullying y el grooming, utilizando el teatro, los juegos y diferentes dinámicas participativas como herramientas para acercar estos temas a los más pequeños.
Una obra para aprender jugando
Las delegadas de la Semana Estudiantil de la Escuela Normal, Julieta Muñoz, Juana Fredes y Guillermina Rivero, contaron que la propuesta nació con la intención de generar un espacio de aprendizaje diferente, donde los niños pudieran hablar sobre situaciones que pueden atravesarlos tanto en la escuela como en internet.
Durante las primeras presentaciones, los estudiantes de nivel primario recibieron la obra con entusiasmo y participaron activamente de las actividades.
“Queríamos encontrar una manera de hablar de bullying y grooming que fuera cercana para los chicos. El teatro nos permitió transmitir el mensaje de una forma que ellos pudieran entender, participar y disfrutar”, explicó Julieta Muñoz.
En los encuentros, los niños y niñas no solamente observaron la obra, sino que también fueron parte de juegos y propuestas destinadas a reflexionar sobre la importancia del respeto y la convivencia.
“Nos sorprendió mucho la participación de los más pequeños. Se involucraron, respondieron y también pudieron contarnos situaciones o ideas que tenían. Eso demuestra que cuando se genera el espacio, ellos también quieren hablar y aprender”, señaló Juana Fredes.
Otro de los ejes trabajados fue el uso responsable de las redes sociales, especialmente frente a situaciones de contacto con desconocidos y posibles riesgos para niños y adolescentes.
“También buscamos que entiendan que las redes sociales forman parte de nuestra vida, pero que hay que aprender a usarlas con cuidado, saber con quién hablamos y pedir ayuda cuando algo nos genera incomodidad o miedo”, destacó Guillermina Rivero.
Las estudiantes remarcaron que uno de los aspectos más importantes de la experiencia fue comprobar que una actividad pensada desde la escuela podía llegar a otros espacios y generar conversaciones entre los más chicos.
El proyecto continúa durante la Semana Estudiantil
Las iniciativas sociocomunitarias no terminan con las primeras presentaciones. Durante la Semana Estudiantil, las delegadas también pondrán en marcha un proyecto vinculado al cuidado del ambiente.
Se trata de la Brigada Ambiental de la Semana Estudiantil, una propuesta que busca organizar a estudiantes de la Escuela Normal para colaborar con la limpieza y el cuidado de los espacios públicos que sean utilizados por jóvenes de las distintas instituciones durante el desarrollo de las actividades.
La idea es que los propios estudiantes asuman un rol activo en el cuidado de los lugares que comparten y que la celebración pueda desarrollarse sin dejar residuos ni deteriorar los espacios utilizados.
“Queremos que la Semana Estudiantil también sea una oportunidad para demostrar que podemos divertirnos y, al mismo tiempo, cuidar los lugares que usamos. Los espacios públicos son de todos y tenemos que hacernos responsables de mantenerlos”, explicó Julieta.
Juana agregó que la propuesta apunta especialmente a generar un cambio de hábito entre los propios jóvenes: “La idea no es solamente limpiar después, sino también generar conciencia para que todos entiendan que cada uno puede aportar y que pequeñas acciones hacen una diferencia”.
Por su parte, Guillermina destacó el compromiso que implica organizar una brigada integrada por estudiantes: “Queremos que los chicos se involucren y que cuidar el ambiente también sea parte de nuestra Semana Estudiantil”.
Una Semana Estudiantil con mirada comunitaria
Con estas propuestas, las delegadas de la Escuela Normal buscan que la Semana Estudiantil tenga un impacto que vaya más allá de las actividades tradicionales.
Por un lado, “Cambia la mirada, cambia la historia” utiliza el arte y el teatro para acercar a los niños herramientas de prevención frente al bullying y el grooming. Por otro, la Brigada Ambiental propone que los propios estudiantes sean protagonistas del cuidado de los espacios públicos durante la celebración.
Dos iniciativas diferentes, pero atravesadas por una misma idea: que la Semana Estudiantil también puede ser un espacio para aprender, comprometerse y aportar a la comunidad.
“Queremos que cuando termine la Semana Estudiantil quede algo más que recuerdos. Que quede un mensaje, una experiencia y la idea de que entre todos podemos hacer algo para cambiar nuestra realidad”, resumieron las delegadas.













