La Escuela Normal Superior General Toribio de Luzuriaga de Tunuyán lleva adelante el proyecto Brigada León, una iniciativa que busca que estudiantes y docentes de escuelas secundarias formen sus propias brigadas como proyectos sociocomunitarios. Más de 150 personas participaron de los primeros talleres realizados en Tunuyán y Tupungato.
Organizarse para cuidar, aprender a responder ante una emergencia y transformar las necesidades de una comunidad educativa en acciones concretas. Con ese objetivo, la Escuela N.º 9-004 Normal Superior General Toribio de Luzuriaga de Tunuyán lleva adelante el Proyecto Brigada León, una propuesta que busca impulsar la creación de brigadas escolares en distintas instituciones secundarias del Valle de Uco.
Durante los últimos encuentros, más de 150 estudiantes y docentes participaron de los talleres “Formá tu Brigada Escolar”, desarrollados en Tunuyán y Tupungato. La propuesta apunta a que cada escuela pueda construir su propia brigada a partir de su realidad, identificando problemáticas, definiendo objetivos y elaborando una hoja de ruta para trabajar dentro de la comunidad.
La iniciativa no se limita a enseñar qué hacer frente a una emergencia. La idea es que los estudiantes sean protagonistas de un proyecto sociocomunitario, aprendiendo a organizarse, asumir responsabilidades y generar herramientas que puedan quedar instaladas en sus propias escuelas.

De estudiantes a brigadistas
En los talleres participan integrantes de Brigada León, quienes comparten con otros jóvenes las experiencias adquiridas durante su formación y acompañan las distintas actividades.
Entre ellas se encuentran Julieta Muñoz, Juana Fredes y Guillermina Rivero, estudiantes de la Escuela Normal de Tunuyán que forman parte de Brigada León y que tuvieron un rol activo durante los encuentros.
Las tres alumnas son parte de una experiencia que nació dentro de su propia comunidad educativa y que ahora busca replicarse en otras escuelas del Valle de Uco.

Julieta Muñoz destacó el valor de que sean los propios estudiantes quienes puedan involucrarse en este tipo de iniciativas y llevar lo aprendido a sus compañeros. “Nos gusta que los estudiantes podamos ser protagonistas y compartir con otros lo que aprendimos. La brigada también nos enseña de una manera distinta, trabajando en equipo y participando”, expresó.
En tanto, Juana Fredes remarcó la importancia de que cada escuela pueda reconocer sus propias necesidades y, a partir de ellas, construir un proyecto que tenga una utilidad concreta para toda la comunidad educativa. “Cada institución tiene una realidad diferente. Por eso es importante que pueda identificar qué necesita y pensar un proyecto que realmente sirva para sus estudiantes y docentes”, señaló.

Por su parte, Guillermina Rivero puso el foco en la experiencia de compartir lo aprendido con otros estudiantes y en la posibilidad de que cada institución pueda formar su propio grupo de brigadistas. “Es muy lindo poder transmitir lo que hacemos y ver que otros chicos también se entusiasman con la idea de formar su propia brigada”, contó.
Las tres coinciden en un punto central: una brigada no se construye solamente con conocimientos sobre emergencias, sino también con compromiso, organización y voluntad de ayudar a los demás. “No alcanza con saber qué hacer en una emergencia; también hay que comprometerse, organizarse y estar dispuestos a ayudar”, resumieron.

Una herramienta para la comunidad
Durante los encuentros, los estudiantes y docentes trabajan sobre situaciones que pueden presentarse dentro de una institución educativa y analizan cómo podrían actuar frente a ellas.
También se busca que puedan identificar qué conocimientos ya poseen, cuáles necesitan incorporar y qué recursos tienen disponibles para comenzar a organizarse.
En el encuentro desarrollado en Tunuyán, además, los brigadistas realizaron una simulación de una situación de emergencia, en la que mostraron cómo se activa y utiliza la App de Brigada, una herramienta tecnológica pensada para acompañar la organización y respuesta ante este tipo de situaciones.
De esta manera, la propuesta combina capacitación, participación estudiantil y tecnología, pero también apunta a fortalecer los vínculos dentro de las comunidades educativas.

El próximo paso: un campamento de brigadistas
El proyecto continuará avanzando durante las próximas semanas con la incorporación de nuevas instituciones y actividades.
Luego de los talleres realizados en Tunuyán y Tupungato, la iniciativa tendrá una nueva instancia con el Campamento de Brigadistas Escolares del Valle de Uco, donde estudiantes de las distintas escuelas participantes podrán continuar compartiendo experiencias y fortaleciendo sus conocimientos.

Desde Brigada León sostienen que el objetivo es que cada institución pueda desarrollar su propio proyecto y que los estudiantes sean quienes impulsen ese proceso dentro de sus comunidades.
Más de 150 estudiantes y docentes ya dieron los primeros pasos. Ahora, el desafío será transformar esos aprendizajes en brigadas que puedan convertirse en una herramienta permanente de prevención, organización y cuidado.












