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«Mientras otros eligen la excusa, nosotros pusimos en pie lo que estaba paralizado”: Emir Andraos marcó el rumbo de su gestión en su discurso anual

abril 30, 2026

En un Auditorio Municipal Jorge Raúl Silvano colmado por vecinos, instituciones y representantes del Honorable Concejo Deliberante, el intendente Emir Andraos encabezó su discurso anual con un tono que combinó balance de gestión y posicionamiento político. El mensaje no solo repasó obras y programas, sino que buscó construir una narrativa de resistencia local frente a un contexto nacional adverso, marcando desde el inicio el eje de su intervención.

La obra pública volvió a ocupar un lugar central, aunque con matices respecto a años anteriores. “Mientras otros eligen la excusa o el relato, nosotros pusimos en pie lo que estaba paralizado”, afirmó, en referencia directa a la paralización de fondos nacionales. La mención reiterada a proyectos como las viviendas de Bordelongue o la apertura de jardines maternales dejó entrever una gestión que sostiene hitos concretos, en un escenario de recursos más limitados.

El contexto económico fue el telón de fondo permanente. Andraos advirtió sobre la caída de la coparticipación provincial y la ausencia de financiamiento nacional (con una frase contundente: “Milei no nos mandó un peso”), lo que, según planteó, obliga a redefinir prioridades. En ese marco, destacó iniciativas como Tunuyán Emprende y la articulación público-privada con empresas y bodegas, al tiempo que remarcó el trabajo conjunto con intendentes del Valle de Uco, como Alejandro Morillas y Gustavo Aguilera.

Más allá de la gestión, el discurso avanzó sobre temas sensibles de la coyuntura. La preocupación por los adultos mayores (especialmente por el acceso a medicamentos) y los episodios de amenazas en escuelas derivaron en anuncios vinculados a salud mental, con propuestas de abordaje comunitario y la creación de un área específica. A su vez, el intendente fijó postura en torno a los recursos naturales: “el agua no se negocia y los glaciares se protegen”, en clara alusión al debate sobre la minería y la legislación vigente en Mendoza.

En el tramo final, el tono se endureció. Andraos apuntó contra sectores críticos y el clima político actual: denunció campañas de desinformación, cuestionó el rol de las redes sociales y habló de un “desprecio” de los niveles superiores del Estado hacia los municipios. Incluso fue más allá al advertir sobre una degradación institucional y de la convivencia política, en un mensaje que trascendió lo local para inscribirse en el escenario nacional.

El cierre dejó otra señal política: con la presencia de Martín Aveiro y el reconocimiento a Rodrigo López tras su reciente desempeño electoral, el acto también funcionó como un espacio de reconfiguración del peronismo local.

Así, el discurso anual no solo expuso lo hecho, sino que dejó en claro el posicionamiento de la gestión frente a un escenario económico restrictivo y una disputa política cada vez más marcada, donde Tunuyán busca sostener su hoja de ruta en medio de tensiones que exceden sus límites territoriales.