Saltar al contenido

«Fuimos vendidos”: una docente de Tunuyán rompió el silencio tras el acuerdo salarial con el SUTE

marzo 6, 2026

El cierre de las paritarias docentes en Mendoza volvió a abrir el debate sobre el poder adquisitivo de los salarios en el sistema educativo. Tras varios días de negociación, el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) aceptó la propuesta del Gobierno provincial, que establece un aumento del 10% para el primer semestre de 2026, distribuido en un 7% en marzo y un 3% en mayo

El acuerdo fue alcanzado luego de plenarios y consultas en las escuelas, y fija los incrementos sobre la base salarial de diciembre de 2025. Además, las partes acordaron volver a reunirse hacia fines de junio para revisar la evolución de la situación económica y salarial

Sin embargo, desde el interior de las aulas la percepción no siempre coincide con los números del acuerdo. En diálogo con este medio, una docente de Tunuyán (que pidió preservar su identidad) cuestionó el impacto real del incremento salarial.

No, claramente no alcanza. Frente al nivel de inflación actual, un aumento del 10% resulta insuficiente y queda muy por debajo del aumento real del costo de vida”, señaló en diálogo con Canal 8 Digital. Según explicó, la consecuencia inmediata es que “el salario pierde poder adquisitivo y cada vez cuesta más cubrir los gastos básicos”.

Consultada sobre el impacto concreto en su economía cotidiana, la docente sostuvo que el aumento “no representa una mejora significativa en la economía personal y mucho menos familiar”, por lo que la situación financiera de muchos trabajadores de la educación sigue siendo ajustada.

Además del aspecto salarial, la educadora manifestó preocupación por las condiciones laborales y el clima dentro del sistema educativo. “Se perciben cambios que generan preocupación y descontento. En muchos casos hay mayor carga laboral, más exigencias y menos reconocimiento”, expresó.

En ese contexto, también hizo referencia a discusiones que circulan en el sector sobre posibles reformas laborales o previsionales que podrían impactar en el ámbito educativo, un tema que (según indicó) genera inquietud entre muchos docentes.

Por último, la docente fue crítica con el rol del gremio en la negociación paritaria. “Una vez más fuimos vendidos por el sindicato”, afirmó, reflejando una mirada que también se repite en distintos ámbitos docentes tras el cierre del acuerdo.

Mientras tanto, el incremento ya acordado comenzará a aplicarse en los próximos meses y marcará el ingreso de los docentes mendocinos durante el primer semestre del año. La discusión salarial, sin embargo, volverá a abrirse en la segunda mitad de 2026, cuando el Gobierno y el gremio retomen la negociación paritaria.