
El pequeño de un año y ocho meses ingresó al hospital pediátrico con un cuadro de salud crítico. La Justicia de Mendoza investiga el entorno familiar para determinar si las lesiones corresponden a una agresión o a una negligencia previa.
Un caso de extrema gravedad conmueve a la provincia este jueves 16 de abril de 2026. Un niño de apenas 20 meses se encuentra luchando por su vida en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Humberto Notti, luego de haber sido trasladado de urgencia con signos que encendieron las alarmas de los profesionales de la salud.
El ingreso del menor al hospital pediátrico
El pequeño llegó al nosocomio de Guaymallén derivado desde un centro asistencial periférico. Tras las primeras revisiones, los médicos detectaron un cuadro de descompensación severa y marcas corporales que, bajo el protocolo de maltrato infantil, obligaron a dar intervención inmediata a la Oficina Fiscal y al Equipo de Abordaje de Maltrato Infantil (EAMI).
Las hipótesis que maneja la Justicia de Mendoza
La fiscalía a cargo del caso trabaja sobre dos líneas investigativas principales para esclarecer lo sucedido en el domicilio del menor:
- Presunto maltrato físico Se analiza si las lesiones internas y externas que presenta el niño fueron provocadas por golpes o agresiones directas de un adulto.
- Desatención o negligencia médica La segunda hipótesis apunta a una posible falta de cuidados básicos y demoras en buscar asistencia ante un cuadro de enfermedad previo, lo que habría agravado el estado general del paciente.

El estado de salud actual del niño
Según el último parte médico emitido este abril de 2026, el pronóstico del menor es reservado. Se encuentra bajo asistencia respiratoria mecánica y con monitoreo constante debido a la complejidad de sus heridas. Los especialistas del Notti son cautos y esperan la evolución de las próximas 48 horas, que serán determinantes para su estabilidad.
Medidas de protección y declaraciones
Mientras el niño permanece internado, la justicia ha tomado declaraciones testimoniales a los progenitores y familiares cercanos. Asimismo, se ha dado intervención a la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil y a los organismos de protección de derechos (ETI) para resguardar a otros posibles menores que convivan en el mismo entorno.
«El objetivo primordial es salvar la vida del niño, pero en paralelo estamos recolectando todas las pruebas científicas para saber si estamos ante un delito criminal o un caso de abandono», señalaron fuentes judiciales cercanas a la causa.
La comunidad mendocina sigue con atención el desenlace de este caso, esperando que los peritajes médicos forenses arrojen luz sobre las verdaderas causas que llevaron a un niño tan pequeño a una situación de riesgo de vida tan inminente.

