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La producción de petróleo en Mendoza cayó a niveles históricos y las regalías son las más bajas en 22 años

abril 16, 2026

El sector hidrocarburífero atraviesa un escenario crítico este jueves 16 de abril de 2026. La provincia percibe ingresos mínimos por la explotación de crudo debido al declive de los yacimientos convencionales y la falta de nuevas inversiones.

La economía de Mendoza enfrenta un desafío estructural de magnitud tras conocerse las cifras de producción petrolera del primer trimestre. Según los datos oficiales, la extracción de crudo en territorio mendocino ha tocado su punto más bajo en décadas, lo que se traduce en una reducción drástica de las regalías que ingresan a las arcas del Estado Provincial.

El impacto en las cuentas públicas de Mendoza

Las regalías petroleras, que históricamente representaron uno de los pilares del presupuesto provincial, han caído a valores mínimos que no se registraban desde hace más de dos décadas. En este abril de 2026, la preocupación del Ministerio de Hacienda es creciente, ya que estos fondos son vitales para el financiamiento de obras públicas y servicios esenciales.

Factores que explican la caída de la producción

Los especialistas del sector señalan tres causas principales para este fenómeno que afecta al sur y norte de la provincia:

  • Yacimientos maduros La mayoría de las áreas en explotación en Mendoza son convencionales y presentan un declive natural tras años de extracción.
  • Falta de inversión en exploración La ausencia de nuevos proyectos de envergadura ha impedido renovar las reservas que se consumen anualmente.
  • Competencia con Vaca Muerta Gran parte de las inversiones de las operadoras, incluida YPF, se han trasladado a la cuenca neuquina, postergando el desarrollo de la lengua mendocina de la formación no convencional.

La transición hacia el petróleo no convencional

Ante este panorama desolador en la producción convencional, el Gobierno de Mendoza apuesta todas sus fichas al desarrollo de la técnica de fractura hidráulica en el sur departamental. Sin embargo, los resultados de estos pozos exploratorios aún no logran compensar la balanza comercial energética de la provincia.

«Estamos en un punto de inflexión. Si no logramos dinamizar la actividad en el corto plazo, Mendoza perderá su peso histórico como provincia petrolera», advierten desde las cámaras de servicios petroleros.

Consecuencias para el empleo y la industria local

La crisis no solo afecta al Estado, sino que ya se siente en las pymes prestadoras de servicios en Malargüe y San Rafael. La menor actividad en los pozos se traduce en menos contratos y una reducción de la mano de obra especializada, generando un clima de incertidumbre en las comunidades que dependen directamente de la industria del «oro negro».

Se espera que en las próximas semanas las autoridades provinciales mantengan reuniones de alto nivel con las operadoras para exigir planes de inversión que permitan frenar la caída y recuperar, al menos parcialmente, los niveles de producción necesarios para equilibrar las finanzas locales.