
Se trata del Jardín 0-062 (Sin Nombre) y del Jardín 0-038 María Luvina Martín. Las obras, ejecutadas por la Subsecretaría de Infraestructura y Desarrollo Territorial, permitirán que ambas instituciones abandonen los espacios compartidos o alquilados para contar con modernas instalaciones propias.
El Gobierno de Mendoza continúa ejecutando su plan estratégico de fortalecimiento de la infraestructura escolar en el Valle de Uco, logrando importantes niveles de avance técnico en la construcción de dos nuevos edificios escolares en Tunuyán. Los proyectos edilicios están destinados al Jardín de Infantes 0-062 (Sin Nombre) y al Jardín 0-038 María Luvina Martín, dos instituciones clave para la comunidad de nivel inicial de la región. La iniciativa oficial busca revertir situaciones históricas de desequilibrio territorial, asegurando que cientos de niños y niñas accedan a entornos seguros, estimulantes y modernos diseñados específicamente para las trayectorias de la primera infancia.
El avance del Jardín 0-062: estructura y tecnología sustentable
La obra del Jardín de Infantes 0-062, emplazada en el predio de calle Juan B. Justo e Hipólito Yrigoyen donde también funciona la Escuela Primaria Toribio Luzuriaga, certificó un avance del 24,71% al cierre de abril. Los trabajos a cargo de la empresa contratista Construcciones Artigas SA avanzan según los plazos previstos para lograr su inauguración durante el segundo semestre de este año 2026. Actualmente, las cuadrillas operativas concentran sus tareas en el montaje de la estructura utilizando el sistema industrializado de Steel Framing, habiendo completado el armado de vigas, columnas y correas metálicas en el sector de las cinco aulas proyectadas, además de avanzar con la instalación de cañerías subterráneas y sistemas sustentables para el reciclaje de aguas grises.
Fin al alquiler: el nuevo hogar del Jardín María Luvina Martín
Por su parte, las tareas en el nuevo edificio del Jardín 0-038 María Luvina Martín muestran un avance cercano al 20% en su ejecución general. Se trata de un logro largamente esperado por la comunidad educativa, dado que la institución desarrolla sus actividades diarias dentro de una vivienda alquilada y reacondicionada que limitaba el crecimiento de su matrícula. En el terreno ubicado frente a la calle Bartolomé Mitre, los operarios avanzan de forma sostenida con las tareas de mampostería, losas de hormigón y el montaje de cubiertas metálicas tanto en las aulas como en el Salón de Usos Múltiples (SUM), proyectando una infraestructura moderna que tendrá capacidad para albergar de forma óptima a una matrícula de hasta 300 alumnos.

