
La provincia de Mendoza dio un paso clave en materia de seguridad vial al aprobar una ley que permite utilizar fotos y videos registrados por ciudadanos como parte de las investigaciones por infracciones de tránsito.
La iniciativa, conocida como “Cámara Testigo”, incorpora la posibilidad de que cualquier persona pueda enviar material audiovisual a través de canales oficiales para reportar maniobras peligrosas o faltas en la vía pública.
Sin embargo, las imágenes no tendrán validez automática como prueba. Serán consideradas una “comunicación ciudadana”, por lo que deberán atravesar un proceso de verificación y análisis antes de que se determine una sanción.
El procedimiento establece que, si el contenido reúne datos suficientes —como patente, lugar y momento del hecho—, las autoridades podrán elaborar un informe y remitirlo al Juzgado Vial, donde se evaluará si corresponde aplicar una multa.
Además, el sistema incluye filtros de control para evitar denuncias falsas o material manipulado, incluso mediante el uso de inteligencia artificial.
El objetivo central de la ley es fortalecer la prevención y generar un efecto disuasivo: que los conductores sepan que pueden ser registrados en cualquier momento por otros ciudadanos.
Desde el Gobierno sostienen que esta herramienta busca complementar los controles tradicionales, que muchas veces resultan insuficientes frente a la extensión del territorio y el aumento del tránsito.
De esta manera, la provincia apuesta a una mayor participación ciudadana en el control vial, en un contexto donde el uso de celulares permite que prácticamente cualquier persona pueda convertirse en un testigo activo en la vía pública.

