
En un contexto atravesado por la volatilidad global, YPF anunció que mantendrá sin cambios los precios de los combustibles durante los próximos 45 días, una decisión que comenzó a regir este miércoles 1 de abril. La medida se da luego de una seguidilla de incrementos impulsados por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
En las últimas semanas, los surtidores reflejaron subas acumuladas de entre el 20% y el 24%, con el litro de nafta superando los $2.000, producto del fuerte aumento del barril Brent (que llegó a cotizar por encima de los 100 dólares). Este escenario presionó directamente sobre los valores locales.
Desde la compañía explicaron que la decisión funcionará como un “amortiguador” para sostener el consumo (especialmente en el interior del país, donde ya se percibe una baja en la demanda). En esa línea, remarcaron que la empresa absorberá, de forma temporal, parte del impacto del encarecimiento internacional del petróleo.
“Se van a moderar los aumentos”, indicaron fuentes de la firma, al tiempo que aclararon que la medida alcanza únicamente al componente vinculado al precio del crudo (no así a impuestos o tipo de cambio), variables que podrían generar futuros ajustes.

