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Mendoza solicita un adelanto de coparticipación para paliar la crisis recaudatoria

abril 2, 2026

La caída en la actividad económica y los cambios en la política tributaria nacional han impactado de lleno en las arcas de Mendoza. Frente a este escenario de asfixia financiera, el Gobierno provincial ha decidido formalizar un pedido de anticipo de coparticipación federal ante el Ministerio de Economía de la Nación, una herramienta de asistencia técnica que busca cubrir baches de caja estacionales.

El impacto de la caída en los recursos Los números que maneja el Ministerio de Hacienda de la provincia son preocupantes. Durante los últimos meses, la recaudación nacional —de la cual Mendoza depende en gran medida— registró una caída real de entre el 10% y el 15%. Los principales componentes que se desplomaron fueron el Impuesto a las Ganancias, tras las reformas legislativas del año pasado, y el IVA, afectado directamente por el freno en el consumo minorista.

En el ámbito local, la situación no es distinta: los ingresos por Ingresos Brutos también muestran signos de estancamiento, reflejando la recesión que atraviesan los sectores productivos y comerciales de la región.

Detalles del auxilio financiero Aunque el monto exacto del adelanto se ajusta de acuerdo a las necesidades técnicas de tesorería, estos giros suelen ser descontados de forma automática de las transferencias diarias que la Nación realiza a la provincia. El objetivo principal de este pedido es:

  • Garantizar el cronograma de pago de sueldos y aguinaldos de la administración pública.
  • Mantener el flujo de pagos a proveedores críticos del Estado (Salud y Seguridad).
  • Evitar el recurso al endeudamiento con tasas de mercado elevadas.

Previsión para el resto del año Desde la cartera económica que lidera Víctor Fayad, se mantiene un esquema de austeridad extrema. Se han postergado obras públicas que no cuentan con financiamiento asegurado y se ha limitado el ingreso de personal al Estado. El pedido de anticipo se entiende como una medida de «salvataje» temporal mientras se espera que la recaudación toque piso y comience una lenta recuperación hacia el segundo semestre del año.

La medida refleja la vulnerabilidad de las provincias frente a la volatilidad macroeconómica y la dependencia del flujo de fondos que llega desde la Casa Rosada, en un contexto donde el «ajuste» es la palabra de orden tanto en Nación como en Mendoza.