
La fuga del hermano de la niña baleada en Godoy Cruz encendió las alarmas en el ámbito judicial y policial, en un caso que ya venía generando fuerte impacto por la violencia del hecho.
El joven se encontraba bajo custodia en el marco de la investigación vinculada al tiroteo, pero logró escapar en circunstancias que aún no han sido completamente esclarecidas.
Tras conocerse la fuga, se activó un operativo de búsqueda para dar con su paradero, mientras las autoridades intentan determinar cómo se produjo el escape y si hubo fallas en los controles.
El caso está directamente relacionado con el ataque que dejó gravemente herida a una menor, un hecho que generó conmoción y puso en foco la problemática de la violencia armada en zonas urbanas.
Los investigadores analizan el rol que habría tenido el joven en el contexto del hecho, así como su posible vinculación con otros implicados.
En paralelo, se busca establecer responsabilidades en torno a la custodia, ya que la fuga abre interrogantes sobre los protocolos de seguridad y el funcionamiento de los dispositivos de control.
La situación suma un nuevo capítulo a una causa compleja, que involucra a menores y hechos de extrema gravedad.
Mientras tanto, continúa el despliegue policial para recapturar al joven, en un contexto donde la investigación sigue en desarrollo y no se descartan nuevas medidas judiciales.

