
El inicio del otoño llegó con un cambio marcado en las condiciones climáticas y las temperaturas mínimas de entre 3 y 4 grados ya provocaron daños en cultivos del Valle de Uco, especialmente en zonas productivas de San Carlos.
Entre las producciones más afectadas, el zapallo (en su etapa final de cosecha) fue uno de los cultivos más sensibles a estas condiciones, según señalaron productores locales. Aunque no se registraron heladas, el frío fue suficiente para generar consecuencias en las plantas.

Especialistas explicaron que las plantas de zapallo no toleran temperaturas por debajo de los 5 grados (incluso sin heladas), ya que sus hojas se queman y comienzan a secarse, lo que impacta directamente en el desarrollo del fruto. Esto provoca que el crecimiento del zapallo se detenga de forma prematura.
En ese sentido, el fruto en sí no sufre daño directo (el problema es la planta que deja de alimentarlo), lo que impide que alcance su tamaño óptimo. Aun así, los productores señalaron que el impacto no fue generalizado, ya que gran parte de la cosecha ya había sido levantada.
Por último, advirtieron que los zapallos que quedaron en la planta deben cosecharse a tiempo (para evitar que se pudran en el suelo), en un contexto donde el clima comienza a jugar un papel clave en la recta final de la temporada agrícola.

