
Mendoza atraviesa una jornada marcada por el calor intenso (con una máxima que alcanzará los 35°C y una mínima de 21°C), en la antesala de un cambio de tiempo que llegará de la mano de tormentas. El pronóstico anticipa nubosidad variable y vientos leves del noreste (sin grandes cambios térmicos durante el día).
Desde la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas indicaron que se esperan tormentas de intensidad leve a moderada que afectarán principalmente a los oasis cultivados (con condiciones algo nubladas en cordillera), lo que podría comenzar a modificar el escenario climático hacia la noche.

En paralelo, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta amarilla por tormentas (vigente para la noche del martes y la madrugada del miércoles) que abarca gran parte de la provincia, incluyendo el Gran Mendoza, el Este, el Valle de Uco y el sur provincial.
El organismo advierte que algunas tormentas podrían ser localmente fuertes (con abundante caída de agua en cortos períodos, granizo, ráfagas de hasta 80 km/h y fuerte actividad eléctrica), con acumulados estimados entre 20 y 40 milímetros (aunque no se descartan valores superiores en sectores puntuales).
Tras el paso de este sistema, se espera un cambio marcado en las condiciones: el miércoles llegará el alivio con un descenso de la temperatura (máxima de 26°C y mínima de 22°C) y vientos del sur, mientras que el jueves mostrará un leve repunte térmico (con máximas cercanas a los 29°C), consolidando un ambiente más templado en la provincia.

