
Ayer, el BYD Changzhou, un buque de última generación construido para el transporte de vehículos de nueva energía, arribó a Terminal Zárate, en la provincia de Buenos Aires, con un embarque no oficializado de unos 5.800 automóviles provenientes de China, que están alcanzados por el beneficio de poder importarse desde países extrazona sin pagar el arancel común Mercosur del 35%, debido a que se trata de autos híbridos y eléctricos.
Como parte de una estrategia comercial entendible por ser un jugador de relevancia en el mercado, el comunicado de la compañía que desde septiembre vende sus productos en Argentina indicó que se recibieron más de 5.000 autos híbridos y eléctricos de la marca BYD, y que el evento de dicha jornada representa el primer desembarco de gran magnitud con vehículos orientados a fortaleces la estrategia de electromovilidad de la automotriz china en el país.

Pero más allá de la expansión de una marca asiática en el mercado, la llegada de este buque es todo un hito en la logística automotriz mundial, ya que es un navío diseñado específicamente para transportar automóviles y reducir el impacto ambiental del transporte marítimo.
La llegada de estos autos generó una ola de diferentes reacciones en el ámbito político. Un debate entre el Ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, y el diputado Miguel Ángel Pichetto ha trazado una línea divisoria en torno al impacto de la medida en la industria nacional. Para Sturzenegger, lo que otros ven como riesgo, él llama «un soplo fresco de competitividad y bonanza»; para Pichetto, es un golpe a la estabilidad laboral doméstica.

Por otro lado, Luis Caputo, el Ministro de Economía, defendió apasionadamente esta apertura de mercado. Caputo argumenta que la llegada de estos nuevos automóviles beneficiará a «todos los argentinos», favoreciendo la movilidad sustentable accesible. Los términos de intercambio que permiten evadir grandes imposiciones arancelarias añaden una ventaja única al país en este eslabón de globalización, evitando que se trunque el progreso tecnológico en el sector automotriz argentino.
BYD es una empresa global especializada en innovaciones tecnológicas vinculadas a la movilidad, la energía y la electrónica. Fue fundada en 1994, y opera en más de 100 países y regiones, cotiza en las bolsas de Hong Kong y Shenzhen y figura en la lista Fortune Global 500.

