
La derogación del Código de Oferta de Transferencia de Inmuebles (COTI) comenzará a generar cambios en el mercado inmobiliario de Mendoza. La medida dispuesta por el Gobierno nacional elimina una gestión que hasta ahora era obligatoria para concretar determinadas operaciones de compraventa de propiedades.
Con esta modificación, los propietarios ya no deberán realizar una declaración previa ante el organismo recaudador antes de poner a la venta inmuebles que superen determinados montos. Desde el sector inmobiliario consideran que la decisión permitirá simplificar procedimientos y reducir tiempos administrativos.
Profesionales vinculados a la actividad señalaron que el COTI representaba una instancia burocrática adicional, ya que obligaba a informar detalles de la operación antes de que la venta se concretara. Además, esa información debía ser incorporada posteriormente en otros trámites relacionados con la transferencia de la propiedad.
La medida también beneficiará a quienes necesiten vender inmuebles heredados. A partir de ahora, los herederos no tendrán que gestionar este requisito previo para comercializar una propiedad recibida por sucesión, lo que podría facilitar acuerdos y acelerar procesos cuando intervienen varios titulares.
Sin embargo, la eliminación del COTI no implica la desaparición de los controles sobre las operaciones inmobiliarias. Continuarán vigentes las verificaciones registrales, la intervención de escribanos y todos los requisitos legales necesarios para garantizar la validez de cada transferencia.

