
La investigación por una presunta estafa piramidal en Mendoza sumó un nuevo capítulo luego de que el pastor de una iglesia evangélica saliera públicamente a despegarse del caso. La causa involucra a un hombre acusado de haber captado dinero entre conocidos y miembros de una comunidad religiosa bajo promesas de altos rendimientos económicos.
Según las denuncias, el presunto estafador ofrecía inversiones en pesos y dólares con ganancias que rondaban el 20% mensual, un porcentaje muy superior a los valores del mercado. Este esquema, que habría funcionado como un sistema piramidal, logró atraer a varias personas, algunas de ellas vinculadas a la iglesia.
Con el paso del tiempo, comenzaron los problemas. Los inversores denunciaron que no podían recuperar el dinero ni las ganancias prometidas, lo que derivó en presentaciones judiciales y una investigación en curso. En algunos casos, las víctimas sostienen que entregaron todos sus ahorros con la expectativa de mejorar su situación económica.
Ante la repercusión pública del caso, el pastor de la iglesia aclaró que el acusado no forma parte de la congregación desde hace aproximadamente diez años, y que las actividades denunciadas no tienen relación con la institución religiosa.
Además, desde la organización señalaron que se trata de un negocio privado entre particulares, sin ningún tipo de aval o vínculo con la iglesia. También confirmaron que algunos fieles resultaron damnificados, por lo que se encuentran brindando acompañamiento a quienes atraviesan esta situación.
El caso volvió a poner en agenda el crecimiento de las estafas piramidales en la provincia, muchas de las cuales se apoyan en vínculos de confianza para captar inversores. La Justicia busca determinar el alcance real de la maniobra y la cantidad total de afectados.
Mientras tanto, los damnificados esperan recuperar el dinero perdido y que se establezcan responsabilidades. La causa continúa en investigación y podría sumar nuevas denuncias en los próximos días.

