
Los datos oficiales del INDEC revelan una baja sensible en el consumo masivo durante este primer cuatrimestre de 2026. Los mendocinos modificaron sus hábitos de compra, priorizando segundas marcas y reduciendo la frecuencia de visitas a las grandes superficies.
La economía familiar atraviesa un momento crítico que se refleja directamente en las góndolas. Este viernes 24 de abril de 2026, el INDEC publicó las cifras de ventas en centros de compras, supermercados y autoservicios mayoristas, confirmando una tendencia que preocupa al sector comercial: el volumen de ventas sigue en terreno negativo frente a una inflación que no da tregua en los artículos de primera necesidad.
Las cifras del derrumbe en las ventas
El informe detalla que la caída no es uniforme, pero afecta a casi todos los rubros que componen la canasta básica. Los puntos más destacados son:
- Supermercados Registraron una baja interanual cercana al 11% en volumen de unidades vendidas.
- Mayoristas Aunque suelen ser el refugio ante las subas de precios, también sufrieron una retracción del 8%, lo que indica que el «stockeo» familiar ha perdido fuerza por falta de excedentes.
- Medios de pago El uso de la tarjeta de crédito para la compra de alimentos creció un 15%, evidenciando que muchas familias financian el consumo diario.

¿Qué y cómo compramos los mendocinos en 2026?
El comportamiento del consumidor ha mutado para adaptarse a la crisis. Las cadenas de supermercados en Mendoza reportan cambios significativos:
- Migración a segundas marcas Los productos de marcas propias de los súper y empresas regionales han ganado terreno frente a las líderes, especialmente en lácteos y panificados.
- Compras de proximidad Se observa un retorno al almacén de barrio para compras diarias pequeñas, evitando el gasto extra que suponen las grandes superficies.
- Baja en productos «prescindibles» Los rubros de limpieza del hogar, bebidas con alcohol y artículos de perfumería son los primeros que los mendocinos tachan de la lista de compras.

El impacto en la rentabilidad comercial
Desde la Cámara de Supermercados de Mendoza advierten que el sector se encuentra en un equilibrio precario. El aumento de los costos fijos (energía, alquileres y salarios) choca con una demanda que no convalida nuevos aumentos de precios. «El ticket promedio ha subido nominalmente, pero la cantidad de productos que la gente se lleva en el carrito es cada vez menor», señalaron fuentes del sector este abril de 2026.
Perspectivas para el próximo trimestre
Los analistas económicos coinciden en que la recuperación del consumo dependerá exclusivamente de la desaceleración de la inflación y de una recomposición salarial que hoy parece lejana. Mientras tanto, los mayoristas y supermercados apelan a promociones agresivas de «2×1» o descuentos con billeteras virtuales para intentar traccionar ventas en un mercado interno que sigue deprimido.



