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La guerra en Irán terminó afectando a los frutos secos de Mendoza

abril 24, 2026

La cosecha de frutos secos en Mendoza entra en su tramo final con números productivos positivos, aunque el escenario económico genera preocupación. Desde el sector destacan el crecimiento sostenido en cultivos como la nuez y el pistacho, pero advierten que el mercado no acompaña ese avance.

Según referentes de la actividad, la nuez se consolida como el principal cultivo con una producción cercana a las 25.000 toneladas a nivel nacional, impulsada por la reconversión productiva en zonas como el Valle de Uco. En paralelo, el pistacho gana terreno con nuevas hectáreas implantadas, mientras que la almendra mantiene un déficit estructural (se produce la mitad de lo que se consume en el país).

El principal problema hoy es la demanda. La caída del consumo interno impacta directamente en los precios, especialmente en productos que no son considerados de primera necesidad. Esto se refleja en la nuez, que históricamente depende en gran medida del mercado local (alrededor del 80%), donde los valores permanecen sin cambios relevantes.

En el plano internacional, la situación se vuelve más compleja. La guerra en Medio Oriente afecta las exportaciones y genera demoras en los envíos (muchos pasan por Dubái como centro logístico), lo que introduce incertidumbre en las operaciones. A esto se suma el incremento de los costos de transporte (por el encarecimiento de los seguros y el combustible en zonas consideradas de riesgo), reduciendo la competitividad del sector.

De cara al futuro, el desafío es estructural. Mendoza compite en desventaja frente a países como Chile (con menores costos y mejor logística), lo que dificulta el crecimiento. Sin acceso al crédito y con alta presión impositiva, la inversión en tecnología se vuelve limitada, poniendo en duda la capacidad del sector para aprovechar el crecimiento global del consumo de frutos secos.