
Se unieron para pedir respuestas.
Las madres de Juan Manuel Martínez, Sebastián Codina Bandes y Nataniel Guzmán volvieron a manifestarse para exigir avances en las causas que investigan la desaparición de sus hijos en enero de 2023.Las tres causas no guardan relación entre sí, pero comparten el mismo escenario: falta de resultados concretos y una investigación que, según las familias, se encuentra prácticamente paralizada. “Son 31 meses de incertidumbre. No voy a descansar hasta que busquen a mi hijo”, expresó una de las madres frente a la sede judicial.
El pedido más fuerte estuvo dirigido al procurador Alejandro Gullé y al fiscal Gustavo Pirrello, a quienes las familias responsabilizan de no haber dado impulso suficiente a las pesquisas. “Presentamos notas para que se active la recompensa, pero no puede estar cajoneada. Tiene que difundirse en los medios todas las semanas”, reclamaron.
La recompensa y las sospechas
Actualmente, la recompensa para quien aporte información asciende a $10.500.000, una cifra que las familias consideran clave en tiempos de crisis para incentivar a posibles testigos. Sin embargo, denuncian que el ofrecimiento “no tiene la visibilidad necesaria”.
En el caso de Juan Manuel Martínez, la familia apunta a Ariel Alejandro Rosales, quien convivía con él y se encuentra prófugo. Su padre, Daniel Rosales, fue detenido brevemente en 2023, pero luego liberado. “Necesitamos que la justicia informe cómo lo están buscando y que se pida su captura también en medios y redes sociales”, señaló su madre.
Por su parte, la madre de Sebastián Codina Bandes pidió que se avance en la detención de un amigo que fue visto por última vez con el joven. “Dijo que lo dejó en la entrada del barrio donde vivía su novia, pero nunca llegó. Mi hijo jamás se quedaba en la entrada, siempre lo acompañaban hasta la puerta. Es muy raro, él es el único testigo”, denunció.
La manifestación se realizó en la intersección de Pedro Molina y Patricias Mendocinas, en plena Ciudad. Allí, las tres madres entregaron folletos y se dirigieron a los automovilistas para visibilizar el reclamo.
“Estamos estancados. El sistema judicial parece más preparado para la impunidad que para la justicia. Queremos avances, no promesas”, expresaron entre lágrimas.





