Mientras continúa el debate por la implementación de las PASO, el Ejecutivo mendocino mantiene diferencias con la propuesta impulsada por el ministro del Interior, Diego Santilli, y trabaja en una alternativa propia que considera más adecuada para la provincia.
El Gobierno de Mendoza continúa analizando la propuesta de reforma electoral impulsada por la Nación y, por el momento, no dio el visto bueno a la iniciativa presentada por el ministro del Interior, Diego Santilli, respecto del futuro de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Según trascendió, desde la administración provincial consideran que todavía existen aspectos que deben ser revisados y sostienen una alternativa propia para el sistema electoral mendocino. La postura es acompañar una modernización del proceso, pero sin adherir automáticamente a la propuesta nacional.
La discusión se da en un contexto en el que el Gobierno nacional busca reunir apoyos de las provincias para avanzar con distintas reformas políticas e institucionales. En ese marco, Mendoza mantiene una posición de diálogo, aunque pretende preservar herramientas que considera importantes para la organización electoral local.
Por el momento no hay una definición oficial sobre cuál será el mecanismo que finalmente impulsará la Provincia. Sin embargo, las negociaciones entre Nación y Mendoza continúan y se espera que en los próximos días haya nuevas reuniones para intentar acercar posiciones.











