
Los investigadores creen que los restos que fueron encontrados en un galpón de Tunuyán calcinados y desmembrados pertenecerían a una persona en situación de calle.
El hallazgo se conoció en la tarde del viernes a las 15.10, cuando ingresó un llamado a la línea de emergencia 911 informando que un perro había llegado hasta la vivienda del denunciante trasladando partes de un cráneo.
Si bien desde la Fiscalía de Tunuyán trabajan sobre distintas hipótesis, la que mayor peso tiene por ahora es que el hombre –cuya identidad ya habría sido descubierta- se habría caído a una fogata que él mismo habría generado para protegerse del frio.
Sin embargo, muchos vecinos han expresado sus dudas, sobre lo ocurrido, al no existir hasta el momento, ningún testimonio de personas que hayan escuchado, por ejemplo, un pedido de auxilio y a su vez al desconocerse hasta el momento, cuantos días de fallecido tenía el hombre. También, no hay reportes oficiales de familiares que hayan reclamado el cuerpo a cuatro días de conocerse el hallazgo.
El pasado viernes, al llegar el personal policial de la comisaria 15, con el apoyo de la División Canes y drones pertenecientes a la División de Vehículos Aéreos no Tripulados (VANT) realizaron una un rastreo por zonas cercanas al asentamiento Rodrigo, para luego centrarse en un galpón abandonado, ubicado en Espora al 300, donde había partes de lo que sería un miembro inferior y un antebrazo de cuerpo humano.
Personal de Policía Científica aún trabaja en la reconstrucción del hecho, por el momento, constataron que se trataba del cadáver de un hombre en situación de calle que, por razones que se tratan de establecer, se habría caído a una fogata al intentar resguardarse de las bajas temperaturas.

