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Pascuas: por qué comemos huevos de chocolate

marzo 31, 2024

Pascuas es sinónimo de huevos de chocolate. Sobre todo para los chicos que esperan cada año abrirlos para descubrir la sorpresa qué llevan dentro, y por supuesto, comer el chocolate.

Sin embargo, poco se sabe sobre el origen de esta costumbre instalada desde hace muchísimos años entre quienes celebran las Pascuas, aunque las historias son miles. Una de las leyendas lo vincula directamente con la resurrección de Cristo y afirma que María Magdalena fue quien trasladó el primer huevo de pascua.

El libro «Descodificando a María Magdalena: verdad, leyendas y mentiras”,deAmy Welborn,dice que luego de la muerte de Jesús, su amiga María Magdalena partió a evangelizar al sur de Francia y durante una cena con Tiberio, el emperador de Roma, le informó que Jesús había resucitado. En ese momento, Magdalena tenía un huevo en su regazo y el emperador, sin creerle le dijo que “un hombre puede volver de la muerte tan fácil como el huevo que tiene en su mano puede volverse rojo”. En ese instante, el huevo tomó un color rojo intenso. Así explican que en muchos lugares se regalen huevos rojos o pintados de diferentes colores.

También María Magdalena es quien habría visto un conejo en la tumba vacía de Jesús, por lo que así se explica desde lo religioso la conexión entre los conejos y las Pascuas.

Hay otra explicación y es que para algunas culturas, como la fenicia, esta época del año se asocia con la fertilidad y para ellos la mejor forma de representarla es a través del huevo y la liebre. Tal vez por eso en Reino Unido la tradición dice que un conejo esconde huevos de Pascua y el domingo de resurrección los niños deben salir a buscarlos. La costumbre está arraigada en Alemania, Eslovaquia, y Reino Unido, pero también en América.

Cambia la historia pero no la tradición

El huevo fue un símbolo de vida y renacimiento para muchos pueblos de la antigüedad. Los romanos planteaban la idea de que el universo tenía forma oval. Incluso, en la Edad Media, se creía que el mundo había surgido dentro de la cáscara de un huevo. Después se estableció la costumbre de regalar huevos de gallina; según los historiadores, es una costumbre que nació entre los persas pero también se les atribuye un origen chino.