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Calefaccionarse con leña en el Valle de Uco: los precios aumentaron hasta un 50% con la llegada del invierno

junio 9, 2026

El insumo se convirtió en el recurso más codiciado para los hogares que no cuentan con red de gas natural. Según un relevamiento por fincas y corralones de la región, el kilo oscila entre los $200 y los $350, dependiendo de la calidad de la madera y el canal de comercialización.

Con la consolidación de las bajas temperaturas en el oasis centro, calefaccionar los hogares se transformó en un desafío económico de envergadura para miles de familias valletanas. Para quienes no disponen de conexión a la red de gas natural en sus viviendas, el uso de la leña se consolida un año más como el principal recurso para combatir el frío, ganándole terreno al gas envasado o a los artefactos eléctricos, cuyos consumos disparan exponencialmente las facturas mensuales.

Un relevamiento detallado de la oferta en la región permite trazar el mapa de precios actual y confirmar que los incrementos respecto a la temporada anterior oscilan entre el 35% y el 50%, una variación que está directamente ligada a la calidad de la madera y al tipo de punto de venta elegido.

Los dos mercados de la leña: informal vs. corralón

El mercado de comercialización de leña en el Valle de Uco se divide de forma clara en dos modalidades que manejan valores e impactos de bolsillo muy disímiles:

  • Venta directa o informal (Variación del 35%): es el producto directo del desarme, desmonte o poda de frutales en fincas locales. Se comercializa generalmente en bruto (sin estar cortada en su totalidad para estufas chicas). En este segmento, el kilo de leña pasó de promediar los $170 el año pasado a tocar un piso de $200 en la actualidad. En variedades de mayor rendimiento, el salto fue de los $250 a los $310 por kilo.
  • Venta formal en corralones (Variación del 50%): corresponde a comercios que adquieren los denominados «equipos de leña» provenientes de otras provincias del país. Se trata de maderas duras como el algarrobo, seleccionadas especialmente por su densidad y por la durabilidad de las brasas que generan. Aquí el impacto inflacionario se sintió con más fuerza: los valores que el invierno pasado rondaban los $170 escalaron hasta los $300 por kilo, mientras que las opciones premium pasaron de $250 a un techo de $350 el kilo.

El paisaje del frío: El fenómeno social de la falta de gas se evidencia cada noche en las calles de los pueblos valletanos, donde las columnas de humo de las chimeneas dominan el paisaje urbano, repitiendo una postal clásica que expone la realidad de los sectores con recursos más escasos o alejados de las zonas urbanas céntricas.

Frente a un invierno que recién comienza, el costo de mantener los hogares templados continuará bajo la lupa de los consumidores, en una temporada donde fraccionar la compra por kilo o buscar ofertas directo en las fincas se volvió la estrategia obligada para defender la economía familiar.