
Un informe revela un deterioro en las expectativas empresarias y advierte sobre el impacto de la caída del consumo y la actividad.
La situación de las pequeñas y medianas empresas vuelve a encender señales de alerta en Mendoza. Un relevamiento reciente a nivel nacional refleja que una parte significativa del sector evalúa reducir su plantilla de trabajadores, en un contexto marcado por la baja de la actividad económica.
Según el informe, un 31,1% de las pymes analiza recortes de personal, mientras que otro 18,5% ya tomó esa decisión. Además, el 41,9% de las empresas indicó haber reducido su dotación en los últimos seis meses, lo que evidencia un escenario de ajuste progresivo.
A nivel local, distintos sectores productivos advierten que esta tendencia también impacta en la provincia. Comerciantes, industriales y empresarios vinculados al turismo, la construcción y la vitivinicultura coinciden en señalar una fuerte retracción del consumo como uno de los principales problemas.
A esto se suman los altos costos financieros, la presión impositiva y las dificultades para acceder al crédito, factores que afectan la rentabilidad y complican la sostenibilidad de muchas firmas.
Entre los rubros más golpeados aparece la construcción, afectada por la disminución de la obra pública y la escasa inversión privada. En paralelo, el comercio tradicional enfrenta una caída en las ventas, influida por la pérdida del poder adquisitivo y el crecimiento de las plataformas digitales.
Pese a este contexto, el sector empresario también enfrenta una situación paradójica: la dificultad para conseguir personal calificado. Según el relevamiento, siete de cada diez empresas aseguran tener problemas para cubrir determinados puestos.
Frente a este panorama, cámaras empresarias solicitaron medidas urgentes para sostener la actividad, como alivios fiscales, reducción de impuestos y mayor acceso al financiamiento, con el objetivo de evitar una mayor pérdida de empleo.
Desde el Gobierno provincial reconocieron el momento complejo que atraviesa el sector, aunque señalaron que muchas de las soluciones dependen de políticas a nivel nacional. No obstante, indicaron que se analizan herramientas para acompañar a las pymes y amortiguar el impacto de la coyuntura económica.


