
El proyecto El Perdido, el más avanzado del Distrito Minero Occidental de Malargüe (MDMO), que ha desarrollado la empresa canadiense Kobrea dio inicio a su primera campaña de perforación, marcando un hito en la vuelta de la minería a Mendoza.
“El inicio de las perforaciones en El Perdido es el resultado de más de un año de trabajo intenso y de haber cumplido con todos los requisitos exigidos por las autoridades”, explicó Mario Castelli, presidente de Kobrea Perforaciones Argentinas SA. Según detalló, el proyecto atravesó instancias de aprobación ambiental, hídrica, patrimonial, cultural y social, además de contar con las autorizaciones de la Municipalidad de Malargüe y de la Autoridad Minera de Mendoza.
Más allá del avance técnico, el inicio de la perforación tiene un fuerte valor simbólico. “Es la primera compañía con capitales extranjeros que está perforando en Mendoza después de muchísimos años. Esto marca el inicio de una nueva etapa, y somos los primeros en esta nueva etapa”, concluyó Castelli.
Enero, mes histórico para la minería de Mendoza
Kobrea había programado el inicio de los trabajos para mediados de diciembre del 2025. Sin embargo, por la complicada geografía de la zona en la que se encuentra el proyecto El Perdido, la apertura del camino minero necesaria para el traslado de la maquinaria pesada se demoró un poco más de lo previsto.
Esta semana, ya con todo instalado, finalmente pudieron comenzar los trabajos.
Con la perforación, Kobrea podrá conocer fehacientemente la composición de minerales, la geometría y el tamaño del yacimiento y, por tanto, la viabilidad económica de la operación minera en El Perdido. La técnica utilizada para ello es la perforación diamantina.
Qué es la perforación diamantina
La perforación diamantina es una técnica de exploración minera que se utiliza para conocer qué hay debajo del suelo, a qué profundidad y con qué calidad. Con esa información, la minera concluye si el yacimiento vale o no la pena.
Funciona como una especie de biopsia de la tierra: se perfora el terreno con maquinaria (como la de las fotos) y se extrae un cilindro de roca intacta, llamado testigo o core, que permite estudiar exactamente cómo es el subsuelo.
Se llama «diamantina» porque la broca que perfora tiene pequeños diamantes industriales en la punta, lo que permite cortar la roca sin romperla.
Caminos y campamento chequeados por la Autoridad Minera
Para llegar a este momento histórico, Kobrea debió presentar un plan de trabajo y recibir la autorización de la Autoridad Minera. Luego, en diciembre, la Unidad de Gestión Ambiental inspeccionó El Perdido, verificó el avance de la apertura del camino minero y constató el progreso de la traza hasta el sector denominado Los Caracoles.
También la señalización en obra, el control de velocidad de los vehículos y la correcta aplicación de los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de trabajos en terreno.
A su vez, se revisaron el manejo de residuos, el control de procesos erosivos y la protección de áreas consideradas sensibles por parte de la minera.

