El cierre del Paso Internacional Cristo Redentor por las intensas nevadas sigue generando complicaciones para el transporte de carga. Mientras crece la cantidad de camiones detenidos, autoridades y empresarios chilenos buscan agilizar el cruce una vez que las condiciones permitan reabrir la frontera.
El prolongado cierre del Paso Internacional Cristo Redentor ya dejó más de 1.800 camiones varados entre Uspallata y otros puntos de Mendoza, según estimaciones de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam). La cifra representa un incremento cercano al 20% respecto de los primeros días de la interrupción, mientras continúan las nevadas que impiden la circulación hacia Chile.
Frente a este escenario, autoridades, empresarios y representantes del transporte chileno analizaron un plan para priorizar el paso de los camiones de carga apenas se habilite nuevamente el corredor internacional. La propuesta busca descomprimir la importante acumulación de vehículos y acelerar el ingreso de mercadería, especialmente la perecedera. Según estimaciones oficiales, normalizar el tránsito podría demandar hasta seis días.
Ante la incertidumbre sobre la reapertura, algunos transportistas comenzaron a optar por el Paso Pino Hachado, en Neuquén, una alternativa que implica recorrer cerca de 780 kilómetros adicionales. Si bien permite continuar el viaje, el desvío genera mayores costos y tiempos de traslado, además de exigir una infraestructura que ya opera por encima de su capacidad habitual.
Desde Aprocam señalaron que, aunque Pino Hachado funciona de manera ordenada, no fue diseñado para absorber el volumen actual de camiones, por lo que también se registran demoras. Mientras tanto, la llegada de nuevos frentes fríos mantiene en duda la reapertura del Cristo Redentor y prolonga las dificultades para el transporte internacional y las economías vinculadas al comercio y al turismo en ambos lados de la cordillera.











