El Instituto Provincial de la Vivienda amplió por un año el plazo para acceder a quitas y cancelaciones de créditos habitacionales. La medida también permitirá destrabar saldos de bajo monto que permanecían pendientes por demoras o inconsistencias administrativas.
El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) extendió hasta el 31 de agosto de 2027 el régimen que permite a los adjudicatarios cancelar sus créditos con importantes quitas, con el objetivo de facilitar la regularización de deudas y avanzar en la situación dominial de miles de hogares. La medida apunta especialmente a familias que todavía mantienen pequeños saldos pendientes en créditos otorgados hace varios años.
Uno de los principales cambios está relacionado con las deudas de bajo monto que hasta ahora no podían ser canceladas automáticamente porque los registros del organismo consignaban una fecha de inicio de cobro posterior a la establecida por la normativa. En muchos casos, estas diferencias se originaron por demoras en la carga de información o en la formalización de las resoluciones de adjudicación, lo que terminó impidiendo que los beneficiarios accedieran a la cancelación del saldo.
A partir de ahora, el IPV tomará la fecha que resulte más favorable para el adjudicatario al momento de determinar si corresponde el beneficio. Para establecer el inicio del cobro podrá considerarse la entrega de la vivienda, la fecha del trámite de adjudicación o el comienzo del crédito, siempre que alguno de estos acontecimientos haya ocurrido antes del 30 de noviembre de 2017.
Con esta modificación, el organismo prevé actualizar sus bases de datos para cancelar de manera automática las cuentas que cumplan con las condiciones establecidas. Además de facilitar la regularización de las familias, la medida permitirá reducir los costos administrativos asociados al cobro de montos mínimos y abrir el camino para que los titulares puedan avanzar en la escrituración de sus viviendas.










