
Los nuevos préstamos del BNA generan expectativas en la provincia. Sin embargo, el nivel salarial es la principal barrera: solo el 40% de los estatales mendocinos cumple con los requisitos mínimos.
El regreso de los créditos hipotecarios ha sacudido el mercado inmobiliario, pero la realidad para los trabajadores estatales de Mendoza es compleja. Este viernes 10 de abril de 2026, un informe detallado reveló que solo el 40% de los empleados públicos de la provincia cuenta con los ingresos necesarios para calificar a las nuevas líneas de financiamiento del Banco Nación (BNA).
El techo salarial: el principal obstáculo
Aunque la oferta del Banco Nación es de las más competitivas del mercado, la brecha entre los salarios y el costo de las propiedades sigue siendo amplia. Para acceder a un crédito que permita comprar una vivienda media en Mendoza, se requieren ingresos familiares que muchos sectores del Estado aún no alcanzan.
Datos clave sobre los créditos en Mendoza:
- Acceso limitado: Solo 4 de cada 10 estatales mendocinos tienen el perfil crediticio apto.
- Relación cuota-ingreso: El banco exige que la cuota no supere el 25% o 30% del sueldo neto.
- Sectores más favorecidos: Jerárquicos de la administración central, personal judicial y profesionales de la salud con antigüedad.
¿Cuáles son los requisitos del Banco Nación?
Para este abril de 2026, quienes deseen postularse deben demostrar estabilidad laboral y una capacidad de ahorro previa, ya que el banco suele financiar hasta el 80% del valor de la propiedad.
«La intención de compra está, pero el sueldo promedio en Mendoza quedó rezagado frente a la inflación de los inmuebles en dólares», explicaron analistas financieros locales. Muchos empleados públicos están optando por sumar ingresos con sus parejas para alcanzar el monto mínimo requerido por el BNA.
Expectativas por nuevas paritarias
Desde los gremios estatales miran con atención el desarrollo de estos créditos. Aseguran que, si no hay una mejora real en el poder adquisitivo, la ilusión de la casa propia seguirá siendo inalcanzable para la mayoría de los docentes, policías y empleados municipales, quienes quedan mayoritariamente fuera de ese «40% privilegiado».

