
Ubicada en el corazón de Tunuyán, esta imponente formación rocosa esconde una leyenda que combina lo sobrenatural con el paisaje de montaña. Se ha convertido en una parada obligatoria para los amantes de las historias de terror y el turismo aventura.
El Manzano Histórico, en Tunuyán, es reconocido mundialmente por su importancia en la gesta sanmartiniana y sus paisajes imponentes. Sin embargo, entre sus senderos y cerros, existe una roca gigante que encierra un misterio que ha pasado de generación en generación: la denominada «Roca del Diablo».
Esta formación no solo destaca por su tamaño, sino por las marcas y formas que, según los lugareños y visitantes, parecen haber sido esculpidas por una fuerza sobrenatural. La leyenda local cuenta historias de apariciones y ruidos extraños que emanan de la piedra durante las noches de luna llena, alimentando la mística del lugar.
¿Qué esconde esta formación rocosa?
Para quienes se animan a explorarla, la roca presenta una serie de características que desafían la explicación simple:
- Formas caprichosas: Muchos aseguran ver rostros y figuras demoníacas talladas naturalmente en la superficie de la piedra.
- Relatos de lugareños: Antiguos pobladores de la zona del Manzano sostienen que la roca era un punto de encuentro para rituales y que desprende una energía «pesada».
- Misterio geológico: Aunque la erosión explica gran parte de su forma, la precisión de ciertas marcas sigue asombrando a los especialistas y turistas.
Un punto de interés para el turismo de misterio
Lejos de ahuyentar a la gente, el «misterio terrorífico» que rodea a la roca ha potenciado el turismo en esta zona del Valle de Uco. Hoy en día, es común ver a grupos de jóvenes y familias que se acercan para fotografiarse y comprobar por cuenta propia si la leyenda es real.
La «Roca del Diablo» se suma así a los atractivos del Corredor de los Andes, ofreciendo una alternativa diferente para quienes buscan algo más que solo naturaleza y descanso en sus vacaciones.


