
Myriam, mamá de Lara y esposa de Manuel, relata los meses de agonía que vivieron tras consumir una conserva en mal estado. Hoy, tras recibir el alta, enfrentan un costoso tratamiento de rehabilitación y piden ayuda a la comunidad de Mendoza para costear la medicación y la kinesiología.
El 9 de octubre del año pasado, la vida de la familia Arrué cambió para siempre durante una cena cotidiana en su casa de Tunuyán. Una conserva de tomate casera contenía la toxina botulínica, una de las sustancias más tóxicas conocidas, producida por la bacteria Clostridium botulinum. Esta toxina bloquea la liberación de acetilcolina en las terminaciones nerviosas, provocando parálisis flácida descendente que puede afectar los músculos respiratorios y llevar a la muerte si no se trata con antitoxina y soporte vital, una de las sustancias más peligrosas del mundo.
Manuel (papá) y Lara (hija) resultaron gravemente afectados, iniciando un proceso de meses de internación y parálisis que hoy, 28 de abril de 2026, los encuentra finalmente juntos, pero con un largo camino de recuperación por delante.
El inicio de la pesadilla: síntomas y rapidez médica
En un diálogo con Canal8, Myriam relata que los síntomas aparecieron apenas unas horas después de la cena. «A las 6 de la mañana empezaron con vómitos. Yo comí solo una cucharadita, por eso no me afectó tanto», explica. Sin embargo, la salud de su marido y su hija se deterioró en cuestión de horas:
- Parálisis progresiva Los afectados comenzaron con adormecimiento, visión borrosa y dificultad para caminar.
- La bacteria actúa rápido En apenas 6 o 7 horas, la toxina comenzó a paralizar sus músculos.
- Acción clave en el Hospital Scaravelli La rapidez de los médicos de Tunuyán fue vital. «No dudaron que era botulismo y les dieron rápido la antitoxina, lo que evitó que pasara a mayores», recuerda Myriam.

El doloroso proceso de recuperación
Lara estuvo dos meses consciente pero sin poder abrir los ojos debido a la falta de fuerza muscular. La comunicación con su familia se redujo a señas, un desafío que puso a prueba la fortaleza de la adolescente.
- Kinesiología intensiva Actualmente realizan sesiones cuatro veces por semana en La Consulta, enfocándose en ejercicios musculares y respiratorios.
- Secuelas médicas Lara presenta un coágulo que requiere medicación y revisión constante. «Es todo un proceso volver a aprender a respirar», describe su madre.
Un pedido de ayuda a la comunidad valletana
A pesar de la alegría por estar juntos tras el alta de Lara el pasado 10 de abril, la situación económica de los Arrué es delicada. La mutua no cubre la totalidad de la medicación ni las extensas sesiones de kinesiología que Manuel y Lara necesitarán a futuro.
«Las sesiones son muy costosas y la medicación no la cubre nuestra mutual. Mi hija necesita tratamiento constante por un coágulo. Dejo mi contacto porque si la gente nos puede ayudar, estaré eternamente agradecida», expresa Myriam a Canal8.
Cómo colaborar con la familia Arrué
Quienes deseen colaborar con donaciones o ayuda para costear el tratamiento de rehabilitación pueden comunicarse directamente con Myriam:
- Teléfono de contacto: 2622648536
- Necesidades principales: Ayuda económica para medicación y sesiones particulares de kinesiología respiratoria y motriz.
La historia de los Arrué es un reflejo de resiliencia. Como bien dice Lara para cerrar su testimonio: «Que sean fuertes, que todo se puede en la vida».


