El Gobierno provincial busca que el ENACOM autorice una inhibición permanente de las comunicaciones en los establecimientos penitenciarios. La medida apunta a impedir el uso de teléfonos por parte de internos y reforzar la prevención de delitos organizados desde las cárceles.
El Gobierno de Mendoza sumó el respaldo de Nación para avanzar con una de las medidas que busca reforzar la seguridad dentro de los establecimientos penitenciarios: bloquear de manera permanente las señales de telefonía celular en las cárceles provinciales.
La iniciativa es impulsada por la ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, quien gestiona ante el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) la autorización necesaria para implementar el sistema. La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, manifestó su acompañamiento al planteo provincial.
Actualmente, la inhibición permanente de comunicaciones está autorizada en establecimientos penitenciarios federales. Mendoza busca que esa herramienta pueda aplicarse también en sus unidades carcelarias.
El episodio que aceleró el reclamo
El pedido provincial tomó mayor impulso luego de un episodio ocurrido en el penal San Felipe, donde internos realizaron una transmisión en vivo utilizando teléfonos celulares desde el interior del establecimiento.
El hecho generó fuertes cuestionamientos del gobernador Alfredo Cornejo, quien calificó la situación como «bochornosa» y confirmó que la Provincia avanzaría en las gestiones necesarias para impedir que los presos puedan utilizar este tipo de dispositivos.
Desde el Ejecutivo mendocino remarcaron que los internos tienen prohibido acceder a teléfonos celulares y que esa restricción también fue ratificada judicialmente.
Qué medidas se aplican actualmente
Mientras se analiza la posibilidad de implementar un bloqueo generalizado, el Servicio Penitenciario realiza controles y requisas para detectar dispositivos dentro de las cárceles.
Los números correspondientes a teléfonos encontrados son enviados al ENACOM para solicitar su incorporación a una «banda negativa», mecanismo que permite bloquear las líneas y evitar que los equipos puedan continuar operativos.
Además, Mendoza cuenta desde el año pasado con equipos portátiles de inhibición selectiva de señales, utilizados en determinados procedimientos judiciales, como allanamientos y requisas.
Estos dispositivos también incorporan tecnología antidrones, destinada a dificultar el ingreso de teléfonos celulares y otros elementos prohibidos mediante aeronaves no tripuladas.
Un sector de Almafuerte sería el primero
En paralelo, la Provincia gestiona una autorización específica para implementar una inhibición permanente de señal en un sector restringido del Complejo Penitenciario Almafuerte, destinado a personas privadas de la libertad consideradas de alta peligrosidad.
Según explicó Rus, el esquema se apoya en la clasificación de los internos de acuerdo con su nivel de riesgo y en la modernización del sistema de comunicaciones utilizado dentro de las unidades penitenciarias.
La red de comunicaciones penitenciarias fue actualizada al sistema TETRA, una tecnología que también utiliza la Policía de Mendoza.











