La economía de Mendoza creció 3,8% en 2025, pero quedó por debajo del promedio nacional

La economía de Mendoza registró un crecimiento del 3,8% durante 2025, aunque la expansión provincial se ubicó por debajo del promedio alcanzado por el conjunto de la Argentina.
El dato refleja una recuperación de la actividad económica mendocina durante el último año, aunque también evidencia que la provincia tuvo un desempeño inferior al de otras jurisdicciones del país. La comparación permite observar que el crecimiento no fue homogéneo entre las distintas economías regionales.
El comportamiento de Mendoza estuvo condicionado por la evolución de sus principales sectores productivos, entre ellos la agroindustria, el comercio, la actividad energética, la construcción, los servicios y el turismo. La importancia de estas actividades hace que los cambios en el consumo interno, la inversión y las condiciones generales de la economía tengan un impacto directo sobre el desempeño provincial.
Mendoza creció, pero a un ritmo menor
El crecimiento del 3,8% representa una mejora respecto de períodos de menor actividad, pero el resultado quedó por debajo de la media nacional. Esto significa que, aunque la economía provincial avanzó, lo hizo a un ritmo más moderado que el promedio del país.
La diferencia también vuelve a poner en discusión el comportamiento de las economías provinciales frente a un escenario nacional en transformación. Mientras algunos sectores muestran señales de recuperación, otros todavía enfrentan dificultades vinculadas con los costos, el consumo y el nivel de actividad.
En Mendoza, el desempeño económico tiene además características particulares debido al peso de actividades vinculadas con la producción regional y los recursos naturales.
El impacto en los sectores productivos
Uno de los aspectos centrales para analizar la evolución de la economía mendocina es el comportamiento de sus diferentes actividades.
El turismo, la vitivinicultura, la producción agropecuaria y los servicios representan sectores relevantes para el movimiento económico provincial. A ellos se suman la actividad petrolera y energética, que durante los últimos años adquirieron mayor protagonismo dentro de la estructura productiva de Mendoza.
Sin embargo, el crecimiento del producto provincial no necesariamente significa que todos los sectores hayan tenido el mismo desempeño. La evolución de la actividad puede presentar diferencias importantes entre ramas y departamentos.
Por eso, el dato del 3,8% debe interpretarse como una medición general de la economía provincial y no como un crecimiento uniforme de todas las actividades.
Un escenario que mantiene desafíos
La comparación con el promedio nacional también plantea desafíos para Mendoza de cara a los próximos períodos. La capacidad de atraer inversiones, sostener el empleo, mejorar la infraestructura y fortalecer las actividades productivas serán algunos de los factores que pueden determinar la evolución de la economía provincial.
En este contexto, el crecimiento registrado durante 2025 constituye una señal positiva en términos de actividad, aunque el hecho de haber quedado por debajo de la media nacional muestra que todavía existen diferencias respecto del ritmo de expansión del país.
El desafío para Mendoza será transformar esa recuperación en un proceso sostenido que permita fortalecer la producción y mejorar el nivel de actividad en los distintos sectores de la economía.
