Inflación de julio: una mirada alternativa sostiene que el aumento real fue menor al dato oficial

El dato de inflación de julio volvió a poner en debate cuánto aumentó realmente el costo de vida de los argentinos. Mientras el INDEC informó una variación del 2,1% mensual y del 33,8% interanual, un análisis publicado por Diario UNO plantea una medición alternativa que ubica la inflación de julio en 1,7%.

La diferencia surge de cuestionar la forma tradicional en la que se calcula el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El análisis sostiene que la medición oficial utiliza una estructura de consumo que no refleja completamente las decisiones que toman los consumidores frente a los cambios de precios.

Según esta mirada, las personas modifican sus hábitos cuando determinados productos o servicios aumentan: buscan ofertas, cambian de marcas, aprovechan promociones, utilizan reintegros de billeteras virtuales o directamente sustituyen determinados consumos por alternativas más económicas.

El peso de las promociones y los descuentos
Uno de los principales argumentos planteados en el análisis está relacionado con los precios que finalmente pagan los consumidores.

Las promociones bancarias, los descuentos por pago en efectivo, los reintegros y las ofertas pueden hacer que el precio efectivo de un producto sea inferior al precio de lista relevado para calcular determinados indicadores.

El artículo sostiene que estos mecanismos deberían tener un mayor peso a la hora de medir cuánto dinero necesita realmente una persona para mantener su nivel de consumo.

Alimentos, uno de los rubros más sensibles
La diferencia también aparece al analizar los alimentos. Mientras el dato oficial ubicó la suba de alimentos y bebidas no alcohólicas en torno al 2% durante julio, la medición alternativa citada por Diario UNO estima un incremento del 1,6%.

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La explicación se relaciona con la capacidad de los consumidores para reemplazar productos, buscar precios más convenientes y aprovechar distintas promociones, aunque existen gastos básicos que difícilmente pueden eliminarse del presupuesto familiar.

¿Cuál es el dato que debe tomarse como referencia?

La cifra del 1,7% corresponde a una metodología alternativa planteada en una columna de opinión, no a un nuevo índice oficial de inflación. El indicador utilizado como referencia para las estadísticas nacionales continúa siendo el IPC elaborado por el INDEC, que registró una inflación del 2,1% en julio.

El debate, sin embargo, pone sobre la mesa una cuestión que afecta directamente a los hogares: la inflación promedio no necesariamente refleja de la misma manera el impacto que tienen los aumentos sobre cada familia.

El nivel de inflación que enfrenta cada persona depende, entre otros factores, de qué productos consume, qué servicios utiliza y qué capacidad tiene para sustituir gastos o acceder a descuentos.