
La medida oficializada a través de un decreto presidencial establece que las contribuciones a la Corporación Vitivinícola Argentina dejarán de ser compulsivas para los establecimientos. La decisión busca reducir la carga impositiva sobre el sector productivo y otorga mayor libertad a los bodegueros para decidir el destino de sus recursos financieros.
En un giro histórico para la política vitivinícola del país, el Gobierno nacional anunció este martes 5 de mayo de 2026 la eliminación de los aportes obligatorios que las bodegas debían realizar por ley a la Coviar. La normativa, que regía desde hace décadas para financiar los planes estratégicos del sector, ha sido modificada para transformar estas contribuciones en aportes voluntarios, lo que genera un fuerte impacto en la estructura económica de la industria en Mendoza y San Juan.
Los argumentos detrás de la eliminación del aporte
Desde el Ejecutivo nacional justificaron la decisión bajo la premisa de desregular la economía y aliviar la presión fiscal sobre las unidades productivas:
- Reducción de costos operativos: Al eliminar la obligatoriedad, las bodegas verán una disminución inmediata en sus costos de producción por cada litro de vino comercializado.
- Libertad de asociación: El decreto sostiene que los productores deben tener la potestad de decidir si desean financiar o no a los organismos que los representan.
- Revisión de entes públicos-privados: La medida forma parte de un plan más amplio de auditoría y recorte sobre instituciones que manejan fondos provenientes de tributos o contribuciones forzosas.
El impacto en el Plan Estratégico Vitivinícola
La Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) utiliza estos fondos para la promoción del vino argentino en el mundo y el desarrollo de pequeños productores.
- Incertidumbre presupuestaria: Sin la obligatoriedad del aporte, la entidad enfrentará el desafío de sostener sus programas de investigación y marketing con fondos variables.
- Reacción de las cámaras sectoriales: Mientras algunas entidades celebran el alivio económico, otras advierten que la falta de un financiamiento común podría debilitar la posición del vino argentino frente a competidores internacionales.
- Futuro de la promoción externa: Proyectos de promoción en mercados clave como Estados Unidos, China y Europa quedan sujetos a la capacidad de la Coviar para atraer aportes voluntarios de los asociados.
Un nuevo escenario para la industria en 2026
La decisión gubernamental ha generado un intenso debate en el seno de la industria en este mayo de 2026. Los pequeños productores temen que, sin un organismo centralizado y financiado, los beneficios de la promoción solo alcancen a las grandes bodegas con presupuesto propio.
«Es una medida que apunta a la competitividad, permitiendo que cada establecimiento maneje sus márgenes con mayor eficiencia», señalaron referentes del sector que apoyan la desregulación.
El decreto entrará en vigencia de manera inmediata, afectando las liquidaciones correspondientes al próximo periodo fiscal y obligando a la Coviar a reestructurar su funcionamiento administrativo y sus objetivos estratégicos para los próximos años.


