Dengue en Mendoza: anticipan un escenario de mayor actividad del mosquito

Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, Mendoza vuelve a poner el foco en la prevención del dengue.
El posible impacto del fenómeno El Niño, que podría generar períodos con mayores precipitaciones, suma un factor de atención debido a que el agua acumulada favorece la reproducción del mosquito Aedes aegypti.
Frente a este escenario, la provincia continúa trabajando en distintas estrategias para reducir la presencia del mosquito. Una de ellas es la Técnica del Insecto Estéril, que se desarrolla en Guaymallén y busca disminuir progresivamente la población del vector.
El método consiste en criar mosquitos machos, esterilizarlos mediante radiación y liberarlos en zonas determinadas. Estos ejemplares pueden aparearse con hembras silvestres, pero los huevos resultantes no generan nuevos mosquitos. A diferencia de la fumigación, la técnica apunta a interrumpir el ciclo reproductivo y reducir la población a futuro.
Los ensayos son desarrollados por el ISCAMEN, en cooperación con la Comisión Nacional de Energía Atómica, y son monitoreados mediante ovitrampas para evaluar si las liberaciones generan cambios en la población silvestre. Los primeros trabajos en Mendoza comenzaron en 2024.
Desde el organismo remarcan que los mosquitos utilizados son machos y no pican, por lo que no representan un riesgo de transmisión del dengue. La hembra es la que puede picar y transmitir el virus si está infectada.
Mientras se evalúa esta herramienta científica, las autoridades insisten en que la prevención en los hogares continúa siendo fundamental: eliminar recipientes con agua acumulada, limpiar patios y canaletas, cambiar frecuentemente el agua de los bebederos y mantener tapados los depósitos.
Con septiembre como antesala de la primavera, el objetivo es anticiparse al aumento de la actividad del mosquito y reducir los posibles criaderos antes de que las condiciones sean más favorables para su reproducción.
