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Sin obra social, crece la presión sobre la salud mental y conseguir turno ya es un desafío

abril 10, 2026

El sistema público de salud mental en Mendoza enfrenta una demanda creciente impulsada por la crisis económica y la imposibilidad de sostener tratamientos privados, lo que genera demoras y dificultades para acceder a turnos. Aunque existe una red de atención distribuida en centros de salud, hospitales generales y dispositivos especializados (según edad y complejidad), el acceso no siempre es inmediato.

Entre los espacios disponibles se destacan instituciones como el hospital Carlos Pereyra, El Sauce y centros infantojuveniles (orientados a niños y adolescentes), además del CIPAU (que funciona las 24 horas para urgencias). También se suman guardias hospitalarias y la línea 148 (de orientación y contención), pero la alta demanda impacta directamente en los tiempos de atención y la capacidad de respuesta del sistema.

Salud mental, problema y exclusión social. - Fundación Instituto Spiral

Desde el área de Salud Mental reconocen que el incremento de consultas se profundizó tras la pandemia y se potenció con el deterioro económico, lo que generó un traspaso sostenido desde el ámbito privado al público. Sin embargo, profesionales del sistema advierten que, pese a la apertura de nuevos espacios (en muchos casos), no hubo un crecimiento proporcional en la cantidad de especialistas, sino una redistribución de los ya existentes.

En este contexto, acceder a un turno puede demorar desde algunos días hasta un mes (dependiendo de la zona y la demanda), aunque se implementan estrategias como grupos de preadmisión (para brindar contención inicial). Aun así, una vez que el paciente logra ingresar al sistema, la continuidad del tratamiento suele sostenerse con mayor regularidad.

El escenario también muestra un cambio en el tipo de consultas: aumentan los casos complejos, especialmente en niños y adolescentes (con autolesiones, intentos de suicidio y დეპresiones severas). Con recursos limitados y una demanda en alza constante, el sistema busca sostener una red integral de atención, aunque desde el propio Gobierno admiten que la capacidad actual no alcanza para cubrir todas las necesidades.