
El Ministerio de Seguridad confirmó el inicio del patrullaje con armas no letales en la Capital mendocina. Los efectivos ya terminaron su capacitación y comenzarán a portarlas en puntos estratégicos.
La Ciudad de Mendoza se prepara para un cambio histórico en su esquema de prevención del delito. A partir de la segunda quincena de abril de 2026, los preventores municipales comenzarán a patrullar las calles equipados con pistolas Taser. La medida, que generó un intenso debate político en los últimos meses, busca dotar a las fuerzas de seguridad locales de una herramienta intermedia entre la fuerza física y las armas de fuego.
¿Desde cuándo se usarán las Taser en Mendoza?
Según el cronograma oficial de la Intendencia de Capital, el despliegue se realizará de forma gradual. Los efectivos han completado un riguroso curso de capacitación técnica y legal para asegurar el uso correcto de estos dispositivos.
Cronograma de implementación:
- 15 de abril: Inicio de patrullajes en el microcentro (calle Arístides, Peatonal y plazas principales).
- 20 de abril: Despliegue en zonas de alta circulación comercial y paradas de colectivos.
- Mayo 2026: Cobertura total en los barrios de la periferia de Ciudad.
Cómo funcionan y por qué se eligieron
Las pistolas Taser son dispositivos que lanzan dos dardos con electrodos que, al impactar, generan una descarga eléctrica controlada. Esta descarga inmoviliza temporalmente al sospechoso sin causar lesiones permanentes en la mayoría de los casos.
| Características | Detalle |
| Tipo de arma | No letal / Inmovilización eléctrica |
| Alcance | Hasta 7 metros de distancia |
| Registro | Cámara incorporada que graba el procedimiento |
| Objetivo | Reducir a delincuentes violentos en zonas concurridas |
Polémica y respaldo vecinal
El intendente Ulpiano Suarez ha defendido la medida asegurando que «es una respuesta moderna a la delincuencia que no pone en riesgo la vida de terceros». Por su parte, sectores de la oposición y organismos de Derechos Humanos mantienen sus reparos sobre el protocolo de uso y la posibilidad de abusos policiales.
A pesar de las críticas, las encuestas locales muestran un fuerte respaldo de los comerciantes del centro, quienes ven en las Taser una forma de frenar los arrebatos y la violencia callejera sin el peligro que representan las balas perdidas en zonas de gran afluencia.

