
Se registraron al menos 49 casos en varios estados, de los cuales 10 estarían hospitalizados y uno murió.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos confirmaron que la hamburguesa “Quarter Pounder” (Cuarto de Libra) está relacionada con un brote de E. coli.
Asimismo, indicaron que “McDonald’s ha retirado los ingredientes de estas hamburguesas” y que no estarán disponibles para su compra en algunos estados. La mayoría de las personas que han enfermado se encuentran en Colorado y Nebraska, según dijeron las autoridades.
Por último, agregaron que McDonald’s está trabajando con los investigadores para determinar qué ingrediente está haciendo que la gente se enferme. La compañía dejó de usar «cebollas frescas cortadas en rodajas» y hamburguesas de carne de cuarto de libra en algunos estados mientras continúa la investigación.
En nuestro país, concretamente en Mendoza, las autoridades descartaron un riesgo similar en la provincia, encendieron las alarmas sobre otro peligro que acecha a los consumidores: la proliferación de negocios gastronómicos informales en las redes sociales.
Viandas caseras, comidas elaboradas, alimentos para vegetarianos o celíacos, entre muchas opciones más, se pueden ver en las redes. Sin embargo, detrás de estas propuestas que facilitan la vida diaria de muchos, se esconde un riesgo poco conocido: la falta de control sanitario.
Según el bromatólogo Daniel Rabino, director del Departamento de Alimentos de Mendoza, más allá de la alerta que despertó el caso de McDonald’s en Estados Unidos, “la proliferación de estos espacios de comidas caseras en Mendoza es un tema a tener en cuenta y nadie le brinda la atención que merece”.
La preocupación de los profesionales locales tiene que ver con esos sitios de comidas que están ocultos detrás de una red social o un número de whatsapp y nadie controla.
“La habilitación en primera instancia de todos los comercios gastronómicos los otorga el municipio, sin embargo, a este tipo de lugares son difícil de acceder y lamentablemente la gente los consulta por dos motivos, por falta de tiempo para cocinar y por los costos”, explicó Rabino.
Ante esto, el profesional indicó que es muy necesario que el consumidor “asuma el rol de inspector”. Al menos que conozca a dónde compra sus alimentos, la manera en que se elaboran, a fin de evitar un riesgo mayor.


