
En un giro estratégico para la política exterior y comercial de la región, el presidente Donald Trump anunció este miércoles que Venezuela se ha comprometido a utilizar la totalidad de los ingresos derivados de la venta de petróleo a Estados Unidos para la compra exclusiva de productos fabricados en suelo estadounidense.
A través de su cuenta en la red social Truth Social, Trump calificó la medida como una “elección inteligente” que beneficiará a ambas naciones. “Venezuela se compromete a comprar solo productos hechos en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero”, afirmó el mandatario, subrayando que este esquema garantiza que los recursos regresen a la economía norteamericana mientras se atiende la crisis humanitaria y de infraestructura en el país sudamericano.
Prioridades de compra: Salud, alimentación y energía
Según los detalles proporcionados por la Casa Blanca, las adquisiciones venezolanas se centrarán en sectores críticos que han sufrido un grave deterioro en los últimos años:
- Productos agrícolas y alimentos: para combatir la inseguridad alimentaria.
- Insumos médicos: medicamentos y dispositivos de última generación.
- Infraestructura energética: equipos especializados para estabilizar la red eléctrica y modernizar las instalaciones de extracción de crudo.
Control financiero y el rol de PDVSA
Este anuncio se produce en paralelo a la confirmación por parte de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) sobre negociaciones activas para el envío de volúmenes de crudo (estimados entre 30 y 50 millones de barriles) bajo esquemas de “transparencia y beneficio mutuo”.
Sin embargo, el control de la operación recaerá principalmente en Washington. El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, explicó que el Gobierno estadounidense gestionará directamente la salida del crudo al mercado internacional y que los ingresos se depositarán en cuentas controladas por el Tesoro.
“Necesitamos tener ese poder y ese control de las ventas para impulsar los cambios que deben ocurrir en Venezuela“, señaló Wright desde Miami.
Reunión clave con petroleras
Para operativizar este ambicioso plan, Trump tiene previsto recibir este viernes en la Casa Blanca a directivos de las principales compañías petroleras estadounidenses. El objetivo del encuentro es definir la logística, los marcos legales y la inversión necesaria —estimada en decenas de miles de millones de dólares— para revitalizar una industria que, pese a la mala gestión previa, aún mantiene una producción cercana a los 900.000 barriles diarios.
Este acuerdo marca el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral, definida por una dependencia comercial directa y un estricto tutelaje financiero por parte de la administración Trump sobre los recursos estratégicos de Venezuela.
Con información de Infobae y A24.