
Luego de un período de temperaturas más frescas, Mendoza se prepara para el regreso del calor con máximas que superarán los 30°C, en lo que muchos ya definen como un nuevo “veranito”.
El cambio en las condiciones climáticas responde a la presencia de un sistema de alta presión que favorecerá días soleados y con escasa nubosidad.
Este tipo de fenómenos es habitual en la transición entre estaciones, donde pueden registrarse picos de temperatura antes del ingreso definitivo del otoño.
Para los mendocinos, el regreso del calor implica retomar hábitos propios del verano, como el uso de ropa liviana y el aumento del consumo de bebidas frescas.
Sin embargo, también se recomienda tomar precauciones, especialmente en las horas de mayor radiación solar, para evitar golpes de calor.
El pronóstico indica que las altas temperaturas se mantendrán durante varios días, generando condiciones estables en gran parte de la provincia.
Este tipo de eventos también impacta en el consumo energético, ya que aumenta el uso de sistemas de refrigeración.

