
El icónico establecimiento de Mendoza, símbolo de la industria local, sigue buscando dueño. Tras un primer intento fallido, la justicia decidió bajar drásticamente el precio para atraer inversores y evitar el desguace.
La incertidumbre sobre el futuro de la fábrica Gonzalo sumó un nuevo capítulo este viernes 10 de abril de 2026. Tras quedar desierto el último llamado, la Justicia mendocina tomó una decisión drástica para facilitar la venta de los activos: se postergó la fecha del remate y se aplicó una reducción del 50% en la base del precio original.
El ocaso de un gigante mendocino
La fábrica Gonzalo, reconocida durante décadas por su aporte al sector metalmecánico y productivo de la provincia, atraviesa un complejo proceso de quiebra. La falta de interesados en el valor inicial obligó a las autoridades judiciales a replantear la estrategia para evitar que el inmueble y las maquinarias sigan deteriorándose.
Los detalles del nuevo remate:
- Rebaja agresiva: La base imponible cayó a la mitad, convirtiéndola en una oportunidad inmobiliaria e industrial de alto impacto en el mercado actual.
- Nueva fecha: El proceso se trasladó para las próximas semanas, otorgando más tiempo a los grupos inversores para realizar las inspecciones técnicas.
- Activos en danza: La subasta incluye tanto el predio estratégicamente ubicado como la maquinaria pesada que aún se encuentra en las instalaciones.
¿Hay interesados reales?
Aunque hasta el momento nadie puso el dinero sobre la mesa, con esta nueva quita del 50% han aparecido consultas de grupos empresariales del rubro logístico y de desarrolladores inmobiliarios. El interés radica no solo en el potencial industrial, sino en la ubicación privilegiada del terreno, que podría ser reconvertido para otros usos comerciales.
El impacto en los extrabajadores
Mientras se espera por un comprador, el foco también está puesto en el destino de los fondos recaudados. Estos serán destinados prioritariamente a cubrir las indemnizaciones y deudas salariales de los empleados que quedaron en la calle tras el cierre definitivo de la planta.
La caída del valor de la histórica fábrica es un reflejo de la crisis que atraviesan sectores de la industria tradicional frente a los altos costos operativos y la falta de financiamiento en este abril de 2026.

