
cuartel se encontraba en servicio al momento del inicio del siniestro, en respuesta a versiones que indicaban lo contrario.
Desde la institución explicaron que el libro de guardia del cuartel registra que el servicio se retomó a las 13.30 del 11 de marzo, luego de un período de inactividad durante la mañana por falta de personal disponible. Según detallaron, esa situación es habitual en los cuerpos voluntarios, ya que muchos integrantes cumplen otras actividades laborales y deben reorganizar la guardia durante el día.
De acuerdo con ese mismo registro, a las 16.30 se recibió la comunicación sobre el incendio que afectaba al casino, ubicado en la intersección de Ruta 50 y calle Míguez, y pocos minutos después salió una dotación hacia el lugar. El móvil partió a las 16.35 y llegó alrededor de las 16.40, según la información asentada en el cuartel.
La polémica surgió luego de que desde el entorno del sistema de emergencias 911 indicaran que el cuartel habría informado durante la mañana que se encontraba “fuera de servicio”, lo que habría condicionado el sistema de despacho y la convocatoria inicial durante el operativo.
Sin embargo, los bomberos voluntarios sostienen que no fueron convocados oficialmente y que decidieron movilizarse tras recibir llamados de vecinos que alertaban sobre la magnitud del incendio. Una vez en el lugar, constataron que el combate del fuego ya estaba siendo realizado por dotaciones de Bomberos de la Policía de Mendoza.
Durante el intento de incorporarse al operativo, además, una bombero voluntaria resultó lesionada, lo que también forma parte del reclamo que la institución presentó para revisar los mecanismos de coordinación en emergencias.
El incendio se registró el 11 de marzo por la tarde y provocó daños totales en la sala de juegos del casino, aunque no se registraron víctimas fatales. El caso sigue generando debate sobre el funcionamiento del sistema de despacho y la articulación entre bomberos voluntarios y organismos provinciales de emergencia.

