
La presencia de vehículos sin patente en Mendoza se convirtió en un problema creciente que combina viveza criolla, falta de controles y posibles vínculos con hechos delictivos.
Circular sin identificación vehicular no solo constituye una infracción, sino que también dificulta el trabajo de las fuerzas de seguridad, especialmente en la investigación de delitos.
El fenómeno se observa en distintas zonas de la provincia, donde es cada vez más frecuente ver autos y motos sin chapa patente o con identificaciones adulteradas.
Las autoridades reconocen que la situación representa un desafío, ya que requiere controles más estrictos y una mayor coordinación entre organismos.
Además, la falta de patentes complica la aplicación de multas y el seguimiento de infracciones de tránsito.
El problema también está vinculado a demoras en la entrega de chapas oficiales, lo que genera un contexto propicio para irregularidades.
Sin embargo, especialistas advierten que esto no justifica la circulación ilegal y que es necesario reforzar las sanciones.

