
Cierre de oro para la segunda y última noche de Tonada.
Un escenario encendido por el talento: Amta Valle, el malambo de Tute y Angelo. La música de La Grieta, Las Hermanas Abraham, Los Méndez, Viviana Montoya, Algarroba.com, Sin Fronteras y Voces de mi Tierra; una grilla que fue puro abrazo a lo nuestro, de punta a punta.
Y entonces pasó eso que pasa solo en las noches grandes: la expectativa se hizo silencio, la luz del escenario se atenuó y los primeros acordes de “Tu voz” empezaron a sonar. Fueron miles de voces cantando como una sola, hasta que “Espejos” terminó de confirmar la invitación: vivir un show honesto, cercano, de esos que se sienten de verdad.
La balada romántica llegó con “Sin principios ni final”, y después el anfiteatro cambió de pulso. “Al son de la tambora y clarines al compás”, dijo Abel… y no quedó nadie sin saltar. Ahí empezó la despedida, sí, pero también el guiño al nuevo repertorio: ese que se anima a cruzar fronteras y se abraza al cuarteto con “Que me falte todo”.
Y fue Abel Pintos quien volvió a Tunuyán así: a lo grande, a lo único, a lo inigualable. “Y si te cuento los motivos, que tengo hoy para vivir…” cantó, como antesala del cierre, y el anfiteatro respondió con esa fuerza que solo tiene un pueblo cuando se reconoce en una canción.

