La DGE estableció un protocolo para las escuelas de Mendoza ante lluvias y tormentas

La Dirección General de Escuelas (DGE) puso en marcha un protocolo de actuación para los establecimientos educativos de Mendoza ante posibles lluvias intensas, tormentas y otros eventos meteorológicos que puedan afectar el normal desarrollo de las clases.
El documento establece distintos criterios para prevenir riesgos y determinar cuándo corresponde mantener la presencialidad, aplicar medidas especiales o suspender las actividades. Las pautas están destinadas a equipos directivos, docentes y personal de servicio.
Tres niveles de alerta
El protocolo contempla tres niveles de alerta. En el verde, cuando las lluvias no generan riesgos y los accesos permanecen transitables, las clases continúan normalmente, aunque se suspenden las actividades al aire libre.
El nivel amarillo se aplica ante lluvias fuertes, ráfagas, tormentas eléctricas o alertas meteorológicas. En estas situaciones, los estudiantes deberán permanecer en espacios cerrados y seguros, alejados de ventanas, árboles y sectores exteriores. También se recomienda evitar la manipulación de instalaciones eléctricas de potencia.
El nivel rojo corresponde a escenarios de mayor riesgo, como inundaciones dentro del establecimiento, ingreso de agua, desprendimientos de cielorrasos o mampostería, peligro eléctrico o accesos intransitables. La prioridad será resguardar a la comunidad educativa y solicitar asistencia a Defensa Civil o Infraestructura Escolar.
Qué ocurrirá con el ingreso y el retiro de estudiantes
Antes del horario de entrada, las autoridades de cada escuela deberán analizar el estado de las calles, veredas y caminos de acceso. Si existe algún peligro, se deberá informar a la Supervisión para definir las medidas correspondientes.
Si las condiciones empeoran durante la jornada, los estudiantes deberán permanecer dentro del establecimiento, en sectores protegidos. Durante el momento crítico no se permitirá el retiro individual de alumnos.
En caso de que se determine la suspensión de la presencialidad, las escuelas deberán garantizar la continuidad pedagógica a distancia, mediante clases virtuales o actividades previamente preparadas. El protocolo contempla un banco de propuestas para cubrir al menos cuatro días de contingencia.
Medidas para escuelas rurales y de alta montaña
Las instituciones que tengan obras en ejecución deberán controlar previamente que los sectores de trabajo estén correctamente delimitados y que no queden expuestos cables, herramientas, andamios, zanjas o excavaciones.
Además, el protocolo contempla una consideración especial para las escuelas rurales y de alta montaña. En estos establecimientos no solo se tendrá en cuenta el estado edilicio, sino también las condiciones de rutas, caminos, badenes, cauces y arroyos.
