
El Ejército de Irán rechazó la posibilidad de un acuerdo con el presidente estadounidense Donald Trump, lo que profundiza la crisis en Medio Oriente y mantiene en alza el precio del petróleo.
La negativa a retomar negociaciones refuerza un escenario de incertidumbre que impacta directamente en los mercados energéticos.
El conflicto ya venía generando volatilidad, pero esta postura endurece aún más las expectativas, ya que reduce las posibilidades de una rápida distensión.
El petróleo se mantiene en niveles elevados, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro global.
Este contexto no solo afecta a los países productores, sino también a economías dependientes de la importación de energía.
En Argentina, por ejemplo, el impacto se refleja en el aumento de los combustibles, que ya acumulan subas significativas en los últimos meses.
El conflicto en Medio Oriente se consolida así como uno de los principales factores que influyen en la economía global.

